Los intentos para extinguir las llamas han sido obstaculizados por las elevadas temperaturas y los intensos vientos que se registran en el país norafricano. El Ministerio del Interior indicó que una persona murió en los incendios y que más de 1.500 hectáreas (3.700 acres) de bosque han sido destruidas.
En el área de la provincia de Larache, 1.100 familias han tenido que evacuar debido a dos incendios que ya fueron extinguidos. El fuego destruyó 900 hectáreas (más de 2.000 acres) de tierra y dañó muchas viviendas, según el Ministerio del Interior.
Los bomberos aún intentaban apagar incendios en varias áreas del norte de Marruecos, incluyendo las provincias de Tetuán, Taza y Uezán. Están utilizando camiones, bulldozers y aviones hidrantes, señaló el ministerio.
Marruecos lleva una semana bajo una ola de calor, con temperaturas por encima de 40 grados Celsius (104 °Fahrenheit). Se pronostican fuertes vientos para los próximos días, lo que complicará las labores para contener el fuego, según la agencia nacional de meteorología.