El pontífice ha elogiado a menudo el papel que juegan las madres en las familias, pero el miércoles dirigió su atención hacia el papel clave de los padres. Advirtió que la falta de una figura paterna para los jóvenes puede dejarles, en la práctica, como "huérfanos en casa".
"El comportamiento desviado en los adolescentes puede en buena parte rastrearse hasta la falta de una guía y ejemplo de autoridad en sus vidas cotidianas".
Francisco admitió que sus palabras eran "duras" y prometió que durante su lección de catecismo de la semana próxima hablaría sobre "la belleza de la paternidad".

