"Esta es una verdadera tragedia humanitaria. Tenemos que limpiar el territorio colombiano", manifestó el representante oficial Humberto de la Calle durante la apertura de un nuevo ciclo de conversaciones en Cuba entre las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y delegados gubernamentales.
De la Calle, que pocas veces hace comentarios al entrar a la sala de diálogo, leyó un breve discurso condenando el deceso de la menor en una zona rural del municipio de Buenos Aires, en el departamento de Cauca, a unos 330 kilómetros al suroeste de Bogotá.
"Llegó la hora de que las FARC asuman el compromiso de no sembrar una mina más... es una paradoja que cuando comienza el programa piloto ocurra este hecho que conmueve a los colombianos", agregó el funcionario.
Al fin de la pasada ronda de conversaciones a comienzos de este mes las partes anunciaron que habían llegado a un convenio para desminar en conjunto algunas poblaciones rurales, una primera experiencia de este tipo.
Desde la década del noventa unas 11.000 personas fueron víctimas de las minas antipersonales y aunque las Fuerzas Armadas colombianas dejaron de usar estos artefactos -bajo supervisión internacional-, otros grupos sí los emplean como el Ejército de Liberación Nacional, la otra guerrilla activa del país, los grupos paramilitares y un buen número de bandas de narcotraficantes.
Este jueves, Vianey Palacios, secretaria de gobierno del municipio de Buenos Aires, dijo a The Associated Press por teléfono que los otros tres niños que resultaron afectados están fuera de peligro. "Al parecer la niña pisó un artefacto explosivo y acabó con la vida de ella casi que de inmediato", agregó.
Las FARC, por su parte, también hicieron uso de la palabra antes de ingresar al foro de conversaciones y mencionaron tres puntos que desde su perspectiva agilizarían el proceso de paz: analizar en la mesa el informe de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, concretar una comisión de esclarecimiento del fenómeno paramilitar y otra para esclarecimiento de la verdad.
"Nuestra disposición se mantiene inmodificable para avanzar conjuntamente con el gobierno colombiano en la producción de nuevos gestos de desescalamiento del conflicto", expresó la comandante de las FARC Victoria Sandino.
El grupo rebelde no hizo comentarios sobre el caso de la menor fallecida el miércoles.
El proceso entre el gobierno de Santos y las FARC comenzó a fines de 2012 y hasta ahora los tres puntos en los cuales las partes han logrado un acuerdo parcial son los problemas de la tierra, la participación política de la guerrilla y el combate al narcotráfico.
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El corresponsal en Bogotá, Libardo Cardona, contribuyó con este reporte.
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Andrea Rodríguez está en Twitter como: www.twitter.com/ARodriguezAP
FUENTE: Associated Press



