En las escenas, una mujer llamada Aurita (de nacionalidad rusa, según las primeras investigaciones), muestra sus pechos y
, al tiempo que manifiesta quejas acerca del lugar.
"¿Qué hay que ver allí? Realmente esto apesta. Incluso
nuestros centros vacacionales son mejores", dice Aurita a la cámara mientras recorre el complejo junto a un compañero con el que practica
sexo oral a unos metros de las pirámides.
El Ejecutivo admitió que algunas de las escenas se rodaron en zonas restringidas para el público, y están investigando cómo se pudieron romper las medidas de seguridad. Se sospecha que algunos de los vigilantes pudieron ser sobornados para que permitieran el rodaje de las escenas.
La grabación generó una dura reacción adversa en este conservador país musulmán. El turismo es una destacada fuente de ingresos para Egipto, pero cuatro años de inestabilidad política desde el levantamiento de la Primavera Árabe que derrocó a Hosni Mubarak han ahuyentado a la mayoría de los turistas extranjeros.
El Gobierno asegura que pasarán al menos dos años más antes de que el turismo vuelva a sus niveles anteriores a 2011.