Policías antimotines y miles de soldados, incluidas fuerzas especiales, se desplegaron en calles importantes de la ciudad y sus alrededores. Las fuerzas de seguridad blindaron la zona en torno al parlamento para impedir que las protestas impidieran el acceso a los legisladores. Los manifestantes cortaron calles más lejos en un esfuerzo de bloquear el acceso a los parlamentarios.
Las protestas comenzaron hace más de tres meses contra la élite que gobierna el país desde el final de la guerra civil entre 1975 y 1990. Los activistas han rechazado el nuevo gobierno de 20 miembros anunciado la semana pasada por el primer ministro, Hassan Diab.
