El gobierno bajará los derechos de exportación para la toneladas de trigo y la cebada de 7,5% a 5,5% a partir de junio, mientras que en el caso de la soja –-que tributa 24%-- la reducción será de 0,25% a 0,50%, dependiendo la recaudación fiscal, a partir de enero de 2027.
“Vamos hacia un país en el que el agro finalmente pueda ser libre, gracias a que el resto de la economía también lo será”, declaró el mandatario durante un acto por el 172° aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
La soja y sus derivados —aceite y harina— son el principal producto de exportación de Argentina.
El anuncio de Milei coincide con proyecciones del sector de una cosecha récord para la campaña 2025/26. Se estima una producción de 160 millones de toneladas de granos, de los cuales 113 millones se destinarán a la exportación, generando ingresos por divisas en 34.530 millones de dólares.
“Es una medida que permite recuperar competitividad, incentivar la inversión y promover un verdadero desarrollo del campo argentino”, destacó la Sociedad Rural Argentina (SRA) en un comunicado tras el anuncio oficial.
“No obstante, seguimos sosteniendo que el objetivo final debe ser Retenciones Cero: los DEX (derecho a las exportaciones) son un impuesto distorsivo que frena nuestro potencial, limita el crecimiento y afecta directamente a los productores”, agregó.
Los impuestos a las ventas externas de granos fueron implementados hace más de dos décadas. Los sucesivos gobiernos bajaron y subieron la alícuota sobre los granos, dependiendo el nivel de recaudación y la necesidad de dólares para cumplir con sus compromisos de deuda.
“Fue un modelo sistemático de expoliación del campo para financiar al Estado, a los amigos de la política y a sus clientes”, afirmó Milei, quien sin embargo todavía no le puso plazo a la eliminación total de los impuestos al agro.
FUENTE: AP