La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) pronostica que entre uno y cuatro huracanes serán de “gran magnitud”, con vientos de por lo menos 178 kilómetros por hora (111 millas por hora).
Si ese pronóstico se cumple, sería una temporada casi normal o ligeramente por encima. En promedio, una temporada de huracanes produce 12 tormentas nombradas, de las cuales seis se convierten en huracanes y de ellos tres son de gran intensidad.
"No hay indicios climáticos Fuertes de que vaya a ser extremamente activo como el año pasado, o extremamente débil”, dijo Gerry Bell, del Centro de Predicciones del NOAA.
A corto plazo, el Centro de Huracanes dijo el jueves que una masa de baja presión en el Caribe occidental se estaba volviendo más definida y muy probablemente se volverá una depresión subtropical o tropical para el final del sábado.
El sistema está actualmente frente a la Península de Yucatán y se espera que se desplace al norte. Fuertes lluvias eran probables en el occidente de Cuba, gran parte de Florida y la parte norte de la costa del Golfo de México a inicios de la próxima semana.
En Florida, el gobernador instruyó a las autoridades estatales preparar una respuesta ante posibles inundaciones para ayudar a residentes en caso de aguaceros intensos.
Los meteorólogos esperan que este año tenga el tipo de condiciones atmosféricas y oceánicas que han estado produciendo temporadas de huracanes más fuertes desde 1995.
La NOAA pronosticó que la temporada del 2017 superaría la media y acertó: fue el año de los huracanes Harvey, Irma y María, que causaron estragos en Texas, Florida, Puerto Rico y el Caribe. En total hubo 17 tormentas nombradas el año pasado, de las cuales 10 fueron huracanes.
La temporada de huracanes en el Atlántico oficialmente comienza el 1 de junio y dura seis meses.
FUENTE: Associated Press
