A partir del primero de octubre habrá 450 policías menos en Miami Dade si se aprueban los recortes de presupuesto que propone el alcalde del Condado, Carlos Giménez.
Mientras el alcalde asegura que se eliminarían muchas posiciones burocráticas y que su compromiso es mantener la misma cantidad de agentes en las calles, el jefe del Sindicato de la Policía, John Rivera, está llamando a la población a poner rejas en sus ventanas y a comprar perros guardianes y armas de fuego.
El año pasado, la administración condal desmanteló la Unidad de Investigaciones de Corrupción Pública y sus agentes fueron trasladados a otros departamentos, como los de Narcóticos y Delitos Económicos. Ahora, algunos de esos investigadores perderían su empleo y otros tendrían que pasar a escuadrones regulares.
Se eliminarían, por ejemplo, 35 posiciones de la Unidad de Lucha Contra Pandillas y de los que organizan redadas en la Unidad Antinarcóticos, y 22 en la oficina de robos, que se encarga de combatir los crímenes violentos, reporta The Miami Herald.
Desaparecerían también otros 17 puestos de trabajo en la oficina que investiga delitos sexuales y que presta asistencia al Departamento de Niños y Familias cuando hay casos de abusos a menores. Así mismo, cerraría un campamento dedicado a la rehabilitación de prisioneros jóvenes.
El posible despido de más de 400 policías de Miami Dade genera mucha tensión en el condado.