La Flakka inyecta poderes a sus consumidores. Mientras algunos no se cansan de correr desnudos alucinando que perros lo persiguen, otros creen tener el poder para romper puertas o la habilidad para volar y saltar una reja. Estas fueron escenas que se vivieron en Broward y para evitar que se repitan detectives de Broward recorren las calles para evitar el consumo de esa nueva droga sintética.
