El caso se centra en un artículo publicado por el servicio noticioso Florida Bulldog, según el cual una familia saudí repentinamente abandonó su casa en Sarasota poco antes de los ataques ocurridos en el 2001. El Florida Bulldog exige que se le dé acceso a documentos usados para la investigación del FBI sobre los ataques.
Un reporte del buró de investigación redactado en el 2002 dice que esa familia tenía “varias conexiones” con los atacantes y que abandonó su vivienda en Florida dejando atrás la mayoría de sus pertenencias. La familia niega tener vínculo alguno con los terroristas.
El FBI sostiene que no puede difundir esos documentos porque son confidenciales.
