El detenido fue identificado como Lázaro Lesteiro-Díaz, de 26 años, conocido en las redes sociales por los nombres artísticos “Yunglazz Drakula” y “YungLazz”. Las autoridades lo arrestaron el jueves 23 de julio en su vivienda de Westwood Lakes, en el suroeste del condado. Reportes anteriores lo habían identificado como de origen cubano.
En el video, el joven presuntamente mostró un arma de estilo Glock con un cargador extendido, grandes cantidades de dinero y una computadora. Después habría girado la cámara para exhibir información personal perteneciente a varias posibles víctimas mientras describía métodos de suplantación de números bancarios y fraude organizado.
Las autoridades localizaron una tercera grabación publicada el 21 de julio. En esta ocasión, Lesteiro-Díaz aparecía dentro de un baño mostrando tarjetas de débito, crédito y regalo, un fajo de efectivo y un arma de fuego con cargador extendido, según el reporte.
La exposición pública de esos objetos y de los datos personales permitió a los investigadores reunir elementos para solicitar una orden de allanamiento.
Un juez autorizó registrar su vivienda
La orden fue firmada el 22 de julio y ejecutada al día siguiente en una casa situada en el bloque 11.200 de Southwest 43rd Lane, en el área no incorporada de Westwood Lakes.
En la operación participaron el equipo de respuesta especial de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade, la Sección de Investigaciones Especiales de la Policía de Miami y el grupo de trabajo del FBI contra pandillas violentas.
Dentro de una habitación, los agentes reportaron haber ocupado una pistola Glock 21 con cargador extendido y municiones, cargadores adicionales, identificaciones, un auricular de centro de llamadas y USD 379 en efectivo.
También encontraron una cadena con diamantes y la inscripción “Drakula”, un reloj, una botella de prometazina con el nombre del paciente borrado, dos biberones que contenían una sustancia sospechosa y una pequeña cantidad de lo que parecía ser cannabis. La composición de las sustancias deberá confirmarse mediante análisis forenses.
Dos gallinas muertas y un cabrito vivo en la propiedad
En la parte trasera de la vivienda, los agentes encontraron dos gallinas muertas y decapitadas. Cerca del lugar había una habitación con objetos que el informe policial relacionó con prácticas religiosas afrocubanas.
Los investigadores localizaron además un cabrito vivo dentro de una caja. El cuello del animal estaba pintado de color naranja, una marca que, según la interpretación incluida en el afidávit, señalaba el punto donde presuntamente sería sacrificado.
La Policía coordinó el rescate del cabrito, que fue trasladado temporalmente a la granja de la escuela secundaria Varela. Agentes del FBI también hallaron un video en el que el acusado aparecía sosteniendo por las patas dos gallinas muertas similares a las encontradas en la vivienda.
La presencia de objetos religiosos no demuestra por sí sola la comisión de un delito. La acusación de crueldad animal dependerá de las condiciones de los animales, las grabaciones, las pruebas forenses y la capacidad de la Fiscalía para demostrar una intención de herir o matar.
Admitió que los objetos eran suyos y después guardó silencio
Tras ser detenido, Lesteiro-Díaz recibió la advertencia sobre sus derechos y aceptó inicialmente hablar con los investigadores.
Según el reporte, declaró que llevaba cerca de un año y medio residiendo en la casa, reconoció como suyos la habitación y el arma e indicó que había comprado la pistola en Bass Pro Shops.
También afirmó que adquirió la prometazina por internet para tratar una enfermedad y habría reconocido que anteriormente intentó cometer fraude. Después invocó su derecho constitucional a permanecer en silencio.
Los cinco cargos que enfrenta el joven cubano
Las autoridades presentaron cargos por posesión de drogas estando armado, fraude organizado, lavado de dinero, uso fraudulento de información de identificación personal y crueldad animal con intención de herir o matar.
Las acusaciones están basadas en el informe policial y deberán ser demostradas ante un tribunal. La presencia de dinero, tarjetas, dispositivos electrónicos o armas no prueba por sí sola todos los delitos imputados, por lo que la Fiscalía deberá vincular cada evidencia con actividades criminales específicas.
Permanece detenido con una fianza de USD 30.000
Lesteiro-Díaz fue ingresado en el Centro Correccional Turner Guilford Knight, conocido como TGK.
Durante su comparecencia judicial, la fianza total fue fijada en USD 30.000. No obstante, antes de poder utilizar dinero para obtener su libertad deberá someterse a una audiencia Nebbia.
Este procedimiento permite al tribunal exigir documentos que demuestren que los fondos utilizados para pagar la fianza proceden de una fuente legítima y no de las actividades criminales investigadas.
Un arresto anterior por amenazas en las redes sociales
El caso no representa el primer encuentro de Lesteiro-Díaz con las autoridades.
En enero de 2020, cuando tenía 19 años y residía en Hialeah, fue arrestado por publicar en Twitter amenazas contra personas afroamericanas, homosexuales, nicaragüenses y colombianas.
En uno de los mensajes se describió como alguien con el cerebro de un “asesino en serie psicópata” y aseguró que no sentía compasión al hacer daño. La Policía de Hialeah lo consideró entonces una posible amenaza para la seguridad pública.
Los registros judiciales citados por Local 10 señalan que recibió una suspensión de la adjudicación de culpabilidad durante ese proceso y que su libertad condicional concluyó en 2022. Esto significa que el tribunal no emitió formalmente una condena mientras cumpliera las condiciones impuestas.
De las transmisiones en vivo a una investigación federal
El nuevo expediente muestra cómo las publicaciones realizadas para construir una imagen de riqueza, poder o notoriedad pueden terminar utilizadas como evidencia durante una investigación penal.
Las autoridades sostienen que Lesteiro-Díaz no se limitó a interpretar letras ficticias: habría mostrado datos personales, tarjetas, armas y herramientas compatibles con los esquemas descritos en sus canciones.
La defensa podrá argumentar que parte del contenido pertenecía a una representación artística o a un personaje creado para las redes. La Fiscalía, por su parte, intentará relacionar las grabaciones con los objetos ocupados, las posibles víctimas y las declaraciones atribuidas al acusado.
Hasta que exista una declaración de culpabilidad o una sentencia, Lesteiro-Díaz debe ser considerado inocente de todos los cargos.