El subsidio, que ya se ha utilizado en otras ocasiones, comenzó la semana pasada al diesel y este viernes casi se duplicó en el caso del diesel y se extendió a las gasolinas, según el decreto de la Secretaría de Hacienda publicado en la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación.
El estímulo fiscal, que se revisa cada semana, será de 4,55 pesos mexicanos por litro en el caso del diesel (frente a los 2,59 de la semana pasada); de 1,61 pesos para la gasolina menor a 91 octanos, y de 0,42 pesos para la gasolina mayor o igual a 91 octanos o combustibles no fósiles.
Controlar el precio de la gasolina supone mayores cargas para el Estado pero es uno de los compromisos electorales de la presidenta Claudia Sheinbaum. También fue la estrategia utilizada por su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, al inicio de la guerra en Ucrania en 2022.
México es un país productor de crudo y lleva años intentando mejorar su refinación pero, aun así, en 2025 importó unos 337.000 barriles diarios de media, la gran mayoría procedente de Estados Unidos.
El precio del crudo Brent, de referencia internacional, ha zigzagueado con fuerza recientemente. Antes de que comenzara la guerra estaba en aproximadamente 70 dólares por barril, y esta semana alcanzó un máximo de 119,50 dólares. Ha habido grandes oscilaciones a medida que los mercados financieros intentan calcular cuánto durará la guerra y cuánto daño hará a la producción de petróleo y gas en el golfo Pérsico.