Los hechos violentos ocurrieron en medio de una protesta que realizaban a las puertas del congreso local las organizaciones vecinales Asamblea de Barrios y el Frente de Organizaciones Sociales de Azcapotzalco contra un plan de desarrollo de la Alcaldía de la Ciudad de México.
Las tensiones escalaron cuando un grupo trató de entrar por la fuerza al antiguo edificio legislativo, ubicado en el centro de la capital mexicana, y fue contenido por personal de seguridad del congreso que utilizó humo de un extintor de fuego para tratar de dispersar a los manifestantes, según vídeos que difundieron medios locales.
Tras un forcejeo los manifestantes comenzaron a lanzar objetos contundentes hacia el edificio y a partir los vidrios de la entrada principal.
Ante la protesta los congresistas capitalinos suspendieron temporalmente su sesión mientras eran contenidos los manifestantes.
“Siempre vamos a respetar la libertad de manifestarse y de expresión, pero en ninguno de estos derechos puede caber la violencia”, dijo a la prensa el presidente del Congreso de la Ciudad de México, Jesús Sesma Suárez, al lamentar los incidentes. Reconoció, empero, que “nadie viene a manifestar si todo estuviera bien”.
Sesma Suárez indicó que previo a los hechos de violencia los manifestantes habían entregado una carta para solicitar reuniones con las comisiones parlamentarias y discutir sobre temas relacionados con vivienda.
Por su parte, la Asamblea de Barrios rechazó en su cuenta de Facebook las agresiones que sufrieron algunos de sus miembros y exigió el “alto a la criminalización de los movimientos sociales, contra la fabricación de delitos”.
FUENTE: AP