Dos años después de la peor derrota electoral de la historia de los conservadores, la líder Kemi Badenoch sostuvo que había puesto fin a las luchas internas, los escándalos y las divisiones que amenazaban con desgarrar al partido.
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SUSCRIBITELONDRES (AP) — La líder del opositor Partido Conservador de Gran Bretaña afirmó el miércoles que la agrupación está en el camino de regreso al poder y rechazó la idea de una alianza con el derechista Reform UK.
Dos años después de la peor derrota electoral de la historia de los conservadores, la líder Kemi Badenoch sostuvo que había puesto fin a las luchas internas, los escándalos y las divisiones que amenazaban con desgarrar al partido.
“Este partido es ahora el partido sin dramas. Somos el partido de la seriedad", dijo Badenoch a los delegados en la conferencia anual de los conservadores.
Las encuestas de opinión sitúan de forma constante a los conservadores por detrás tanto del gobernante Partido Laborista, de centroizquierda, como de Reform UK. Pero los delegados conservadores en la ciudad de Birmingham, en el centro de Inglaterra, expresaron optimismo de que el partido se está recuperando, en contraste con la desalentadora reunión del año pasado, cuando algunos se preguntaban si siquiera podría sobrevivir.
Las elecciones de 2024 sacaron del poder al Partido Conservador y lo redujeron a 121 escaños en la Cámara de los Comunes, de 650 asientos. Varios legisladores, actuales y anteriores, se han pasado al partido antiinmigración Reform UK, que ha arrollado a los conservadores en elecciones locales y aspira a convertirse en el partido más popular de la derecha.
Badenoch, la primera mujer negra en liderar un partido político importante del Reino Unido, rechazó los llamados a un pacto electoral con Reform UK y denunció el nacionalismo y racismo de algunos de sus miembros. Suella Braverman, exministra de un gobierno conservador que se pasó a Reform, ha sugerido que solo las personas blancas pueden ser inglesas.
Badenoch afirmó que no quiere vivir en un país gobernado por personas que “debaten si mis hijos mestizos son ingleses”.
“No debemos permitir que estas personas nos hagan retroceder. Ese no es el país que somos”, manifestó.
“Para quienes dicen ‘Unan a la derecha’: no nos vamos a unir con eso”, añadió, recibiendo una ovación de pie del público de militantes del partido.
El año pasado, tanto Badenoch como el entonces primer ministro Keir Starmer enfrentaron descontento dentro de sus propios partidos. Starmer fue destituido por su propio Partido Laborista en julio después de una serie de errores, fallos de criterio y giros de política que dilapidaron el apoyo de los votantes.
Mientras tanto, Reform UK, liderado por Nigel Farage, enfrenta investigaciones parlamentarias y policiales sobre sus finanzas.
Los problemas que afrontan los rivales del Partido Conservador han afianzado la posición de Badenoch, pese a que hay pocas pruebas de que los votantes estén regresando a los tories.
En su discurso, Badenoch evitó en gran medida los temas divisivos de las “guerras culturales”, como la identidad de género y se centró en un mensaje central de conservadurismo económico.
Afirmó que un gobierno conservador recortaría el gasto en prestaciones sociales, flexibilizaría la regulación y bajaría los impuestos, y prometió una fuerte reducción del número de personas que pagan el impuesto de sucesiones. Calificó al primer ministro Andy Burnham, quien sucedió a Starmer como líder laborista, de socialista que quiere “hacer retroceder el reloj a la década de 1970”.
No todos los anuncios del partido fueron bien recibidos. Ha habido escepticismo sobre la promesa de construir un sistema de defensa aérea contra ataques con drones y misiles. El partido dijo que el “Escudo Britannia” de 10.000 millones de libras (13.200 millones de dólares) sería similar a la Cúpula de Hierro de Israel, antes de reconocer que su alcance sería considerablemente más limitado.
Pero en un discurso optimista, Badenoch comparó a los conservadores con Marks & Spencer, la tienda de ropa que durante mucho tiempo fue considerada anticuada y aburrida. Ahora, dijo, está “de moda otra vez: gran estilo a precios asequibles”.
“Al igual que M&S, debemos aprender de nuestros errores, recuperar la confianza y hacer que la gente vuelva a sentirse bien con nuestro partido”, concluyó.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP

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