En su informe anual de ampliación, la Comisión Europea señaló que Montenegro va camino de convertirse en el miembro número 28 de la Unión Europea en 2028, y que Albania y Moldavia podrían sumarse al año siguiente. Es poco probable que Ucrania cumpla las condiciones para ingresar antes de que termine la década.
“El importante progreso logrado por algunos candidatos durante el último año nos permite convertir en realidad la promesa de la ampliación”, afirmó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. “Paso a paso, estamos construyendo una Unión más completa y más fuerte”.
Una oportunidad para reactivar las conversaciones con Serbia Durante el gobierno del presidente populista Aleksandar Vucic, derrotado en las elecciones del mes pasado, Serbia abrió algunos nuevos capítulos de política en sus conversaciones para incorporarse al mayor bloque comercial del mundo. Técnicamente avanzaba, pero los estándares democráticos se deterioraron.
La comisión advirtió en abril que Serbia podría perder el acceso a alrededor de 1.500 millones de euros (1.700 millones de dólares) en fondos si no frenaba ese retroceso.
En septiembre, el funeral con honores en Belgrado de Ratko Mladic, el comandante serbobosnio que murió mientras cumplía cadena perpetua por crímenes de guerra, también enfureció a los líderes de la Unión Europea, después de que hubieran advertido contra cualquier homenaje público.
Pero la elección de un movimiento opositor diverso liderado por estudiantes, que pasó dos años protestando contra el gobierno de Vucic, podría abrir la puerta a un reinicio con el más influyente de los países de los Balcanes Occidentales que esperan a las puertas de Europa.
“Ahora Serbia tiene la oportunidad de un nuevo comienzo”, dijo la comisaria de Ampliación, Marta Kos, a los legisladores de la Unión Europea al informarles sobre el reporte.
“El nuevo gobierno serbio tiene la oportunidad de pasar página, fortalecer las instituciones democráticas y los derechos fundamentales, y dar los pasos necesarios para avanzar en la senda de adhesión de Serbia”, manifestó.
Serbia podría avanzar rápidamente bajo un gobierno con una fuerte voluntad política, pero la membresía por ahora parece estar a varios años de distancia.
La formación de un gobierno en Belgrado podría tardar meses. La incorporación a la Unión Europea no parece ser la máxima prioridad de un movimiento sin experiencia política y centrado, sobre todo, en erradicar la corrupción, aunque esa lucha sí se alinea con los valores del bloque.
Una nueva hoja de ruta para la incorporación a la Unión Europea Como novedad, la comisión ha trazado una “hoja de ruta” para cada país que quiera incorporarse. El último en sumarse fue Croacia, hace 13 años. La expansión de la Unión Europea se frenó en seco cuando los miembros temieron que el bloque se volviera demasiado difícil de manejar para funcionar adecuadamente.
La perspectiva de la membresía ha sido un poderoso motor de reformas, en particular en los volátiles Balcanes Occidentales, sacudidos por guerras en la década de 1990 y donde las tensiones étnicas siguen siendo altas. Seis países de la región quieren incorporarse.
La Comisión Europea, el poderoso brazo ejecutivo de la Unión Europea que supervisa el proceso de ampliación, cree ahora que el club de los ricos de Europa está listo para aceptar nuevos miembros. Montenegro, Albania, Moldavia y Ucrania tienen las mayores probabilidades de incorporarse pronto y en ese orden.
Hasta ahora, Moldavia y Ucrania han seguido sus trayectorias de adhesión al mismo ritmo. Ambos han avanzado mucho en reformas en los últimos años, pese al impacto de la influencia rusa en Moldavia y a casi cinco años de guerra en Ucrania.
Pero la comisión afirma ahora que Moldavia podría concluir sus negociaciones a comienzos de 2028, lo que allanaría el camino para que se incorpore al año siguiente. Una vez terminadas las conversaciones de adhesión, los países miembros de la Unión Europea deben respaldar por unanimidad a un candidato antes de que pueda ingresar. Todo el proceso podría tardar un año.
Ucrania deberá acelerar las reformas si espera cumplir su “ambicioso objetivo” de cerrar las negociaciones antes de finales de 2028, lo que significa que es poco probable que ocupe un asiento en la mesa de la Unión Europea antes de 2030.
Los otros dos candidatos de los Balcanes Occidentales —Bosnia-Herzegovina y Macedonia del Norte— no tienen perspectivas inminentes de incorporarse, debido al gobierno de coalición mayormente disfuncional de Bosnia y a la necesidad de cambios constitucionales en Macedonia del Norte. Kosovo espera incorporarse, pero no se le ha concedido el estatus de candidato.
Las negociaciones que involucran a Georgia y Turquía están estancadas debido al retroceso democrático en ambos países.
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Jovana Gec contribuyó a este despacho desde Belgrado.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP