Solo que todavía no sabía su nombre.
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SUSCRIBITENo mucho después de que James Gunn y Peter Safran asumieran el liderazgo de DC Studios para llevarlo hacia el futuro, estaban improvisando sobre Supergirl. La serie de cómics de Tom King, “Supergirl: World of Tomorrow”, era una de las ideas que más les entusiasmaban, y Gunn tenía una imagen muy específica en la cabeza.
Solo que todavía no sabía su nombre.
“Él dice: ‘¿Sabes la chica joven de 'House of the Dragon'? ¿La joven reina o princesa? Así es como me la imagino, como una chica joven punk rock que es totalmente ruda y dura’”, contó Safran a The Associated Press. “Yo pensé: sí, eso suena fantástico, y no hemos visto eso antes”.
Milly Alcock, ahora de 26 años, acababa de empezar a destacar interpretando a la princesa Rhaenyra Targaryen (más tarde encarnada por Emma D’Arcy) en la precuela de “Game of Thrones”, cuando recibió una solicitud para grabar una prueba en video para el hermético proyecto de Supergirl. Alcock había trabajado en su Australia natal desde que era adolescente, pero su mundo de pronto se estaba haciendo más grande muy rápidamente.
Unas semanas después, la convocaron para una prueba de pantalla (la primera de su vida). Se subió a un vuelo de 24 horas de Sídney a Atlanta y lo dio todo.
“Como que tuve una sensación; recuerdo que volví a mi habitación del hotel, me senté y pensé: ‘Oh, esto va a… algo va a pasar’”, relató Alcock. “Tuve como una intuición de que esto iba a ser un desafío muy emocionante si salía a mi favor”.
Diez días después, Gunn le envió por mensaje de texto un artículo de la publicación especializada Deadline: “‘Supergirl’: La nueva Mujer de Acero es Milly Alcock, de ‘House of the Dragon’”. Sin llamada telefónica. Sin contexto. Y lo único que podía pensar era: “Esto es una locura, ¿qué he hecho?”. Unos días después, ya estaba de vuelta en ese vuelo de 24 horas para filmar su cameo en “Superman”.
Y las cosas no se han desacelerado. Si el rodaje de la película fue un maratón de acrobacias, acción y emoción, la promoción de la segunda gran película del nuevo DC va a ser su propio recorrido sin parar.
Cuando Alcock habló con AP a principios de este mes, acababa de llegar a Las Vegas desde Kioto, donde estaba filmando otra película, y con apenas dos horas de sueño tuvo que reunir energía para subir al escenario frente a miles de dueños de salas de cine y promocionar “Supergirl”, que se estrena el 26 de junio.
“Es una visión realmente original y única de una película de superhéroes”, afirmó Safran. “Creo que es simplemente una gran película para el público. No es solo para los fans de los superhéroes”.
Puede que el personaje sea menos conocido que su famoso primo, pero la respuesta a su aparición en “Superman” fue alentadora.
“Está en la película de ‘Superman’ durante, ya sabes, 12 segundos, y aun así una de las cosas que el público quería ver más... era a ella”, señaló Safran. “Y Millie en la vida real, ella es simplemente esa chica… es auténticamente una ruda”.
Quizá parte del atractivo sea que no es el correcto Superman, que pudo criarse con padres amorosos y gentiles en la Tierra. Supergirl vio su planeta destruido y a todos los que conocía asesinados, y tuvo que arreglárselas sola.
Dirigida por Craig Gillespie, más conocido por otras dos películas sobre jóvenes complicadas, “I, Tonya” ("Yo, Tonya") y “Cruella”, esta cinta presenta a una Kara desencantada en una odisea intergaláctica con Krypto, el superperro, y una joven que busca venganza contra el asesino Krem de las Colinas Amarillas.
“Kara, sorprendentemente, me recordó mucho a mí misma, algo que nunca pensé que me pasaría interpretando a una superheroína, interpretando a alguien que no es humana. Hay mucha humildad en ella y eso hizo que me enamorara de ella de inmediato”, comentó Alcock. “A veces puedes dejarte arrastrar por lo que otras personas esperan, y entonces como que pierdes tu ‘tú’ intrínseco. Y por eso te contratan en primer lugar, por lo que aportas a algo simplemente por ser quien eres de manera innata”.
Alcock no creció siendo una gran fan del cine, pero en la actuación encontró un salvavidas y una vía para comunicar sentimientos que en la vida real le costaba expresar. Eso la ayuda a existir como persona, dijo.
Últimamente, Alcock ha estado viviendo en Londres, donde, según contó, tiene un gran grupo de amigos, ninguno de los cuales es actor. Y se está adaptando a la realidad de que su cara va a estar en todas partes por un tiempo.
“Ha sido un poco desorientador”, expresó. “Hago este trabajo porque me da la posibilidad de desaparecer. Así que, de pronto, ser tan visible y estar tan expuesta es una experiencia muy vulnerable. Solo estoy tratando de aprender a manejar esa relación. Pero, quiero decir, es emocionante. Claro que es emocionante. Pero como cualquier cosa emocionante, también da miedo”.
Cuando estuvo en el set de “Superman”, recordó haber hablado brevemente con David Corenswet y darse cuenta de que tenían perspectivas muy distintas sobre la experiencia.
“Recuerdo que él decía: ‘Vamos a tener figuras de acción, ¿no es genial?’”, contó. “Y yo pensé: ‘Eso es rarísimo. ¿Por qué alguien tendría un juguete con mi cara?’”.
FUENTE: AP

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