José Luis Reynaldo Reyes Castillo, David Arturo Pérez Manchame y Joel Vargas-Escobar fueron declarados culpables de múltiples cargos, incluidos asesinato y crimen organizado, tras un juicio con jurado que duró 43 días. Podrían ser sentenciados a una pena mínima obligatoria de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Una cuarta persona, Alexander de Jesus Figueroa Torres, también había sido acusada, pero aceptó un acuerdo de culpabilidad antes del juicio.
El jurado no emitió veredictos de culpabilidad por otros dos homicidios.
El veredicto representa una gran victoria para el gobierno del presidente Donald Trump y sus esfuerzos por combatir a una pandilla conocida por su violencia, aunque el caso llevaba años gestándose, ya que la acusación original se presentó en 2021 durante el gobierno de Joe Biden.
El año pasado, un líder de la MS-13 fue condenado a 68 años de prisión en un caso que involucró ocho asesinatos en Long Island, Nueva York. En El Salvador, casi 500 presuntos miembros de MS-13 enfrentan un juicio colectivo, pese a las preocupaciones sobre el debido proceso.
El director del FBI, Kash Patel, manifestó en un comunicado el lunes que el FBI ha priorizado “erradicar a las pandillas violentas” en Estados Unidos.
“La declaración de culpabilidad de hoy es sólo el ejemplo más reciente: tres miembros de la pandilla MS-13 fueron condenados por nueve asesinatos, secuestros, tráfico de drogas y más en Las Vegas. Estas pandillas han aterrorizado a nuestras comunidades durante demasiado tiempo y, bajo este gobierno y este equipo policial, ya no se les permite operar con impunidad en Estados Unidos. Este FBI seguirá trabajando con nuestros socios en todo el país para desmantelar su presencia de costa a costa”.
Los abogados de los tres acusados no respondieron de momento a solicitudes de comentarios.
La pandilla MS-13 fue creada en Los Ángeles a mediados de la década de 1980 por inmigrantes salvadoreños y sus descendientes, y desde entonces se ha extendido en Estados Unidos y Centroamérica.
Durante el juicio, que incluyó a decenas de testigos, los fiscales sostuvieron que los acusados formaban parte de una célula de MS-13 que operaba en Las Vegas y que eran responsables de los asesinatos de 11 hombres en Nevada y California. También participaron en agresiones, secuestros, robos, tráfico de narcóticos y posesión ilegal de armas de fuego, indicaron los fiscales.
La fiscal federal adjunta Melanee Smith dijo al jurado en su alegato inicial que los acusados cometieron los actos de violencia para mejorar su posición dentro de la pandilla. Los acusados creían que las personas que mataron eran miembros de la pandilla rival 18th Street, pero bastaba muy poco para convencerlos de que una víctima era integrante de una pandilla rival, como que alguien vistiera ropa holgada o tuviera el cabello largo, explicó Smith.
“Once personas están muertas; 51 heridas de bala, 537 puñaladas, 24 cortes con arma blanca. Esas son sólo algunas de las lesiones de las que van a oír hablar en este juicio”, dijo Smith ante el jurado.
Miembros de la pandilla MS-13 que participaron en los delitos se declararon culpables y aceptaron testificar en el juicio. Los abogados defensores argumentaron que los testigos colaboradores no eran creíbles, que le decían al gobierno lo que quería oír a cambio de condenas menores y que intentaban desviar la culpa.
“Este caso se reduce a si ustedes, el jurado, pueden confiar en el testimonio de hombres que no sólo esperan, sino que dan por hecho, recibir condenas reducidas al convencer al gobierno de que han sido útiles”, dijo la abogada Andrea Luem, que representa a Perez Manchame
Luem sostuvo que Perez Manchame “se salió de la pandilla” en 2017 y que “la mera asociación no es prueba de culpabilidad”.
Richard Wright, abogado de Reyes Castillo, dijo que su cliente es miembro de MS-13, pero negó su participación en los delitos. Nathan Chambers, que representa a Vargas Escobar, afirmó que su cliente ya no estaba en Las Vegas para enero de 2018 y sostuvo que no existe evidencia física que vincule a Vargas Escobar con los crímenes.
La audiencia de sentencia está programada para el 10 de noviembre.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP