En una presentación ante la prensa de ambos, donde no se admitieron preguntas, Velarde, de 74 años, indicó que, “si en otras circunstancias no hubiera tal vez aceptado, quisiera hacerlo con mucho gusto y pienso dedicarme lo más rápido posible a cumplir con la tarea que me está encargando”.
Fujimori, de 51 años, comentó que le alegraba “muchísimo” la decisión de Velarde. “Es una gran noticia para el Perú”, dijo la dirigente conservadora, que iniciará su gestión el 28 de julio. Velarde había indicado en 2025 que no tenía intenciones de continuar en el cargo, pero su decisión final había permanecido en suspenso.
Según la ley peruana, tras la propuesta del Ejecutivo, el Parlamento bicameral deberá ratificar al presidente del Banco Central y a los otros seis miembros de su directorio. Del total cuatro son propuestos por el Ejecutivo y tres por el Senado.
El Banco Central tiene una función clave que implica mantener una inflación baja y estable.
Los expertos explican que una inflación baja ayuda a que las familias y empresas planifiquen el futuro con mayor seguridad. En cambio, cuando los precios suben rápidamente, se dispara la incertidumbre y es más difícil calcular cuánto costarán los insumos, salarios o servicios. Este escenario provoca que las empresas posterguen inversiones o nuevos proyectos, lo cual afecta el crecimiento de la economía.
Los bancos de inversión y agencias calificadoras de riesgo han sugerido que un factor clave para la confianza de los mercados y la estabilidad macroeconómica implica preservar la autonomía del Banco Central, así como la continuidad de Velarde, un economista que preside le entidad desde 2006.
Perú ha mantenido la inflación dentro o muy cerca de su meta anual de entre 1% y 3% durante la mayor parte de los últimos años, según el Banco Central. Esto ha contribuido a preservar el poder adquisitivo y la confianza en la moneda peruana, que es una de las más estables de América Latina frente al dólar.
FUENTE: AP