El caso llegó ante los jueces después de una ola de litigios que incluyó algunos veredictos de varios miles de millones de dólares contra el fabricante agroquímico global Bayer, que adquirió Roundup cuando compró a su fabricante original, Monsanto, en 2018.
La decisión es una victoria para la administración Trump, pero podría resultar políticamente complicada, ya que aliados del movimiento Make America Healthy Again quieren frenar el uso de pesticidas.
El máximo tribunal, en una decisión de 7-2, determinó que la empresa no puede ser demandada en tribunales estatales porque las regulaciones federales han considerado improbable un vínculo con el cáncer.
El caso ante el tribunal fue presentado por el residente de Missouri John Durnell. Desarrolló un cáncer llamado linfoma no Hodgkin después de más de 20 años de servir como el “encargado de fumigar” de la asociación vecinal, usando Roundup en parques de su histórica comunidad de San Luis.
Un jurado coincidió en que la empresa no le advirtió sobre posibles peligros de cáncer y le otorgó 1,25 millones de dólares. Es uno de miles de casos similares, incluidos algunos con indemnizaciones por daños de varios miles de millones de dólares.
Aún existe un intenso debate sobre el cáncer y el ingrediente clave de Roundup, el glifosato. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud clasificó el químico como “probablemente carcinógeno” en 2015. La Agencia de Protección Ambiental ha determinado que no es probable que cause cáncer en humanos cuando se usa según las indicaciones.
La agencia aprobó una etiqueta sin advertencia sobre cáncer, y Bayer sostiene que está obligada a seguir esos estándares federales —no las leyes estatales en virtud de las cuales Durnell y otros han demandado—. El fallo podría permitir otras demandas que aleguen problemas con la forma en que se diseñó el producto, ha señalado su abogada Ashley Keller.
Bayer cuestiona las afirmaciones sobre el cáncer, pero anteriormente reservó 16.000 millones de dólares para resolver casos, y a principios de este año propuso un acuerdo colectivo de 7.250 millones de dólares para resolver muchas de las reclamaciones restantes. Un juez federal dictaminó recientemente que el acuerdo propuesto se escuchará en un tribunal estatal de Missouri, donde se han presentado muchas de las demandas. Al mismo tiempo, la empresa ha intentado persuadir a los estados para que aprueben leyes que la protejan de responsabilidad en demandas por falta de advertencia, y tres estados han aceptado.
Se han presentado alrededor de 200.000 reclamaciones relacionadas con Roundup contra Bayer, en su mayoría de usuarios domésticos. Ha dejado de usar glifosato en el Roundup vendido en el mercado residencial de césped y jardinería en Estados Unidos.
La empresa ha dicho que quizá tenga que considerar retirar el glifosato de los mercados agrícolas de Estados Unidos si sigue siendo demandada. Grupos de la industria agrícola afirman que eso podría tener un efecto devastador en el suministro de alimentos.
Pero los pesticidas también han creado una fractura entre la administración Trump y miembros del movimiento MAHA del secretario de Salud Robert F. Kennedy, lo que se suma a su frustración con una orden ejecutiva destinada a impulsar la producción de glifosato.
El propio Kennedy ha dicho repetidamente que el glifosato causa cáncer, aun cuando afirma que reconoce que la orden ejecutiva era necesaria por razones de suministro de alimentos y seguridad nacional.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP