La decisión se produce después de que funcionarios de la administración Trump visitaran la nación sudamericana tras una operación militar estadounidense que depuso y capturó al expresidente Nicolás Maduro el 3 de n enero. Desde entonces, la administración Trump ha intensificado la presión sobre los leales a Maduro que ahora gobiernan la nación rica en petróleo.
Caracas y Washington rompieron relaciones en febrero de 2019 por decisión de Maduro y cerraron sus embajadas luego de que Trump, en su primer mandato, apoyó al líder opositor Juan Guaidó, entonces titular de la Asamblea Nacional, quien en enero de ese año se declaró presidente interino de Venezuela.
El Departamento de Estado afirmó en un comunicado que las conversaciones entre ambos países se centraron en “ayudar al pueblo venezolano a avanzar a través de un proceso gradual que cree las condiciones para una transición pacífica hacia un gobierno elegido democráticamente”.