Conmemora la crucifixión y muerte de Jesús, antes de lo que es un principio central de la fe para los creyentes —su resurrección dos días después, el Domingo de Pascua—, según los Evangelios.
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SUSCRIBITEMIAMI (AP) — El Viernes Santo es un día único —y de una solemnidad singular— en el calendario cristiano.
Conmemora la crucifixión y muerte de Jesús, antes de lo que es un principio central de la fe para los creyentes —su resurrección dos días después, el Domingo de Pascua—, según los Evangelios.
Este año, cae el 3 de abril para católicos y protestantes, y el 10 de abril para los cristianos ortodoxos.
En todas las denominaciones cristianas, los oficios del Viernes Santo no se parecen a los de la mayoría de los demás días. A menudo incluyen tradiciones centenarias, que se realizan una vez al año, tanto durante la liturgia como en las calles, donde se celebran elaboradas procesiones y otros rituales de fervorosa piedad popular.
Es el único día sin una misa propiamente dicha, porque no hay sacramento de la Eucaristía, que es la transformación del pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Jesús según la Iglesia. Los cristianos ortodoxos tampoco celebran la Eucaristía en lo que llaman el Gran y Santo Viernes.
La mayoría de las principales denominaciones protestantes y los evangélicos también realizan oficios especiales, como la devoción luterana centrada en los relatos bíblicos de las últimas palabras de Jesús en la cruz, aunque no son tan estrictos con el ayuno como los católicos y los ortodoxos.
Los oficios religiosos suelen durar más de una hora y, por lo general, comienzan a las 3 de la tarde, cuando la tradición dice que Jesús murió. Pero, aunque no es un día de precepto y es un día laborable en Estados Unidos, las iglesias suelen estar abarrotadas.
“El tiempo previo al Viernes Santo es una gran reflexión sobre el sacrificio: lo que él hizo por mí y lo que yo estoy haciendo a cambio”, declaró Manuel León, de 22 años.
Integrante del grupo juvenil de la iglesia católica Corpus Christi de Miami, llevará una estatua sombríamente realista de Jesús crucificado en procesión por un barrio céntrico y moderno el Viernes Santo.
“Empujar esa estatua desde atrás y ver lo destrozado que está hace que lo que hizo por nosotros se vuelva realmente real”, añadió.
Algunas de las prácticas litúrgicas más antiguas definen el oficio del Viernes Santo para los católicos, señaló el reverendo John Baldovin, profesor de teología histórica y litúrgica en Boston College.
“Los días más solemnes tienden a conservar las ceremonias más antiguas”, agregó, y puso como ejemplo que los sacerdotes y ministros se postran ante el altar al inicio del oficio.
Otra tradición antigua son las extensas oraciones de los fieles, intercaladas con genuflexiones que hoy incluyen intenciones tan variadas como rezar por el papa, por el pueblo judío y por quienes no creen en Dios.
Hasta las reformas de la Semana Santa introducidas por el Vaticano en la década de 1950, no se distribuía la comunión el Viernes Santo, aunque ahora sí se hace con hostias consagradas un día antes, el Jueves Santo, explicó Baldovin.
Pero el momento culminante de la ceremonia es la adoración de la cruz, que en muchos casos se sostiene cerca del altar mientras los fieles hacen fila para besarla o tocarla con reverencia.
Entre los documentos más antiguos sobre esta práctica está el diario de una peregrina que en el siglo IV viajó desde lo que hoy es España a Jerusalén, indicó Baldovin. Allí, en la actual Iglesia del Santo Sepulcro, un obispo sostuvo la cruz durante varias horas mientras los fieles la veneraban.
Estatuas de tamaño natural de Jesús crucificado, de la Virgen María llorosa y representaciones de escenas de los relatos evangélicos sobre la tortura y muerte de Jesús se llevan en grandes procesiones en distintas partes del mundo.
Algunas de las más antiguas y sobrecogedoras se realizan en Sevilla, en el sur de España, donde decenas de miles de personas observan imágenes muy veneradas de Jesús y María que son llevadas en procesiones de varias horas durante toda la Semana Santa.
“No todos tenemos la habilidad de mirar al cielo y llenarnos. Otros necesitamos las imágenes”, indicó Manolo Gobea.
Se mudó de Sevilla a Miami hace tres décadas y ahora encabeza la hermandad que organiza la procesión del Viernes Santo, que parte de la iglesia Corpus Christi y serpentea por el barrio de Wynwood.
Cuando las principales estatuas, hechas en Sevilla, salen de la iglesia bordeada de palmeras, son llevadas sobre intrincadas alfombras hechas con aserrín de colores y flores. Es un guiño a otra tradición que quizá se sigue con mayor exuberancia en la ciudad colonial de Antigua, Guatemala, donde se crean kilómetros de estas alfombras para la Semana Santa —dos veces el Viernes Santo—.
“El Viernes Santo, nosotros sentimos el dolor de María, el dolor de él, su entrega por amor”, señaló Silvia Armira mientras preparaba los diseños de las alfombras para la procesión en Miami, adonde llegó desde Guatemala en la década de 1990. “Es el amor tan grande de Dios, que entregó su único hijo para nosotros”.
Los rituales solemnes y populares del Viernes Santo varían desde el tradicional “vía crucis” del papa en Roma hasta una caminata al santuario de adobe de Chimayo, en Nuevo México, pasando por la autoflagelación e incluso la crucifixión en Filipinas.
Para muchos sacerdotes, todos son oportunidades de sacar la fe de la iglesia y llevarla a las calles para evangelizar, y de subrayar que la muerte en la cruz no es el final de la historia.
"La procesión es un grito al mundo – ‘salgan afuera, miren que es el camino, la verdad, la vida’”, apuntó el padre José Luis Menéndez.
“Que toda la actitud de ustedes sea una oración viviente", les dijo el pastor, nacido en Cuba y criado en España, de Corpus Christi en Miami, a más de 100 fieles en el último ensayo para la procesión de este año.
Mientras vigilaba cuidadosamente la estatua cubierta de ornamentos plateados, floreros y candelabros, Gobea señaló que el principal atractivo de las celebraciones del Viernes Santo es que conducen de la muerte a la alegría de Pascua.
“A la Dolorosa le metemos flores, le cantamos, porque sabemos el final – que es la resurrección”, aseguró.
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La cobertura de temas religiosos de la Associated Press cuenta con apoyo de The Conversation US, con fondos de la Lilly Endowment Inc. La AP es la única responsable del contenido.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP

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