La salida del país de Saucedo se produce luego de que en octubre el fiscal general Roger Mariaca fuera destituido y enviado a la cárcel por seis meses por su presunto nexo con el crimen organizado un día después de que Estados Unidos le revocara su visa.
Saucedo publicó en las redes sociales un mensaje en el que señaló que a pesar del exilio no renunciará a su cargo. “Pasaré a engrosar la lista de aquellos que, en tiempos de democracia, aún son perseguidos. Le contaré al mundo que en mi país es pecado cuestionar al poder político”, afirmó.
El magistrado sostuvo que en Bolivia ya no hay garantías jurídicas y que el poder político "convirtió nuevamente a la justicia en una puerta giratoria que ejerce como regla la detención preventiva de quien no comulga con ellos”.
Aunque no existen procesos judiciales contra Saucedo, el magistrado indicó que “empezarán pronto" sin dar más precisiones sobre los eventuales delitos de los que podría ser acusado.
El magistrado apuntó contra el gobierno del expresidente Luis Arce (2020-2025) y aseguró que la actual administración de Rodrigo Paz ha sostenido un “ataque sistemático y gradual” en su contra basado en mentiras.
Añadió que retornará cuando las condiciones hayan cambiado y su libertad y su vida, así como las de su esposa e hijos, dejen de estar en peligro.
El vocero presidencial José Luis Gálvez dijo a los medios que la decisión de Saucedo tomó al gobierno por sorpresa y agregó que “no es de conocimiento de la vocería investigación alguna que estuviese en curso” contra Saucedo.
El magistrado estaba cumpliendo sus últimas semanas en el cargo ya que en 2027 el juez Carlos Ortega asumirá como presidente del tribunal.
Los actuales magistrados de la corte fueron elegidos en unas polémicas elecciones judiciales en 2024.
En tanto, la sala plena del Tribunal Supremo llamó a una reunión para analizar la situación de Saucedo.
FUENTE: AP