Beijing es el mayor socio comercial de Irán y su principal comprador de petróleo. Mientras Estados Unidos intenta aislar a la República Islámica de sus socios económicos, el líder estadounidense Donald Trump también se prepara para recibir el próximo mes al presidente chino Xi Jinping con el fin de mantener una frágil tregua comercial.
En las declaraciones de Bessent de esta semana no había detalles sobre cómo el gobierno de Trump lidiaría con China, lo que siembra dudas sobre cuán eficaz sería la nueva campaña cuando Estados Unidos debe equilibrar la máxima presión sobre Irán y evitar mayores tensiones con China que podrían resultar costosas para la economía estadounidense.
“El anuncio de ayer fue muy cuidadoso, en mi opinión, para evitar detalles (contra China), lo que podría haber provocado una alteración de la cumbre”, señaló el martes Edgard Kagan, asesor y titular de la Cátedra Freeman de estudios sobre China en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales. “Para Xi, una visita de Estado a Washington es algo importante; y para Trump, recibirla es algo importante”.
Eso significa que tanto Washington como Beijing tendrán que hacer malabares, señaló Kagan, quien se desempeñó como embajador de Estados Unidos en Malasia desde diciembre de 2023 hasta febrero de este año.
“Creo que la verdadera pregunta es si hay margen para presionar (a los chinos) para que reduzcan lo que están haciendo con Irán, para ejercer más presión sobre el régimen iraní de una manera que no los lleve a decir: ‘Esto es irracional y no los vamos a hacer’”, expresó.
China probablemente hará lo mínimo En respuesta a la operación que Bessent anunció el lunes, Beijing dijo que su cooperación con Irán siempre ha estado “dentro del marco del derecho internacional”. China recibe más del 80% de los embarques de petróleo iraní, pero por lo general a través de canales indirectos.
Lin Jian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, sostuvo que la cooperación China-Irán “no debe ser interrumpida ni socavada”.
“China está monitoreando de cerca los acontecimientos pertinentes y tomará todas las medidas necesarias para salvaguardar con firmeza sus propios derechos e intereses”, comentó Lin. Reiteró la oposición de China a las “sanciones unilaterales ilegales”.
Kagan describió las declaraciones de Beijing como “una respuesta de contención” y dijo que Beijing intentará hacer lo mínimo para cumplir sin confrontar abiertamente a Estados Unidos.
“Han tendido a ser cuidadosos para no cruzar líneas rojas explícitas, pero no han cumplido con el espíritu de lo que Estados Unidos ha buscado”, comentó Kagan, señalando prácticas como las transferencias de petróleo de barco a barco que ocultan el origen del crudo iraní para evadir las sanciones estadounidenses.
Sun Yun, directora del programa sobre China en el Stimson Center, un centro de estudios de Washington, dijo que China no acompañará la nueva campaña si el objetivo de Estados Unidos es destruir la economía iraní y buscar el colapso del gobierno.
Pero “si el objetivo es ejercer suficiente presión para que Irán haga concesiones sobre el estrecho de Ormuz y potencialmente poner fin al conflicto, creo que China puede y demostrará su cooperación sin tener que cortar por completo los lazos con Irán”, manifestó Sun. “China sólo necesita hacer lo suficiente para demostrar que está cooperando, como reducir sus importaciones de petróleo desde Irán”.
Con una cumbre prevista entre Trump y Xi a pocas semanas, “ninguna de las partes desea una gran escalada bilateral en este momento”, indicó. “China necesita darle algo a Estados Unidos, y Estados Unidos necesita entender y aceptar que no va a ser todo lo que Estados Unidos pida”.
Improbable que EEUU actúe con dureza contra China Hasta ahora, el gobierno de Trump se ha abstenido de imponer sanciones a grandes empresas o bancos chinos conectados al sistema financiero de Estados Unidos y, por lo tanto, vulnerables a sanciones estadounidenses.
El Departamento del Tesoro informó el lunes que penalizaría a casi 60 entidades vinculadas a Irán, a las que acusó de participar en los programas nucleares y de misiles, actividades cibernéticas y embarques de petróleo de Irán.
Se enfocó en varias entidades e individuos con base en China continental y Hong Kong por apoyar los programas de misiles y nuclear de Irán. Sancionó a un buque petrolero de propiedad china por transportar este año millones de barriles de petróleo iraní a China, así como a una empresa con sede en Hong Kong por su papel en la flota que saca petróleo iraní.
Con la visita de Xi acercándose, Trump quizá no actúe con dureza contra China ahora, dijo Ali Wyne, asesor sénior de investigación y promoción sobre relaciones entre Estados Unidos y China en el International Crisis Group.
“Dado lo empeñado que ha estado Trump en mantener tanto una tregua comercial entre Estados Unidos y China como su relación personal con Xi, parece poco probable que dé un giro brusco apenas un mes antes de la visita de Estado de Xi y adopte una postura altamente confrontativa”, sostuvo.
Además, la visita de Xi a Estados Unidos podría allanar el camino para que Trump regrese a China en noviembre para la cumbre de líderes del foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico.
En su segundo mandato, Trump ha sido menos beligerante con China que en su primera presidencia, y con frecuencia presume su buena relación con Xi tras una gran guerra comercial el año pasado que incluyó aranceles recíprocos. La comunidad empresarial de Estados Unidos también recibe con agrado la visita de Xi, ya que considera que es una buena señal que los dos mandatarios se reúnan en persona, aun cuando cualquier acuerdo sustancial pueda resultar difícil de concretar.
“Beijing apuesta a que Washington será reacio a poner en riesgo la dinámica actual al nivel de líderes al apuntar contra entidades chinas importantes antes de la cumbre”, conjeturó Craig Singleton, director sénior para China en la Fundación para la Defensa de las Democracias, un centro de estudios de Washington de línea dura.
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Amiri informó desde Nueva York. El periodista de The Associated Press Aamer Madhani contribuyó a este despacho. ___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP