El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario chino Xi Jinping celebraron un encuentro “muy productivo” en Busan, Corea del Sur, donde ambos líderes acordaron una serie de medidas para reducir las tensiones comerciales y avanzar hacia una cooperación en temas globales, incluida la guerra en Ucrania.
Según confirmaron ambos gobiernos, el diálogo —que se extendió por más de dos horas— permitió alcanzar un consenso sobre aranceles, tierras raras y cooperación económica, marcando un giro positivo en la relación entre las dos mayores potencias del mundo.
Acuerdos sobre comercio y fentanilo
Durante la reunión, Trump anunció que reducirá a la mitad los aranceles del 20% aplicados a productos chinos vinculados al fentanilo, a cambio de que Pekín elimine sus restricciones a las exportaciones de tierras raras y aumente sus compras de productos agrícolas estadounidenses, incluyendo soja y maíz.
“Fue una reunión increíble. Xi es un tremendo líder de un país muy poderoso”, declaró Trump al salir del encuentro, añadiendo que planea visitar China en abril.
Por su parte, el presidente Xi Jinping calificó la reunión como “un éxito” y destacó que se alcanzó un consenso integral para resolver los conflictos comerciales. También pidió que los equipos de ambas naciones aceleren los trabajos de seguimiento para concretar los acuerdos “lo antes posible”.
Ucrania en la mesa, Taiwán fuera del debate
Trump reveló que el conflicto entre Ucrania y Rusia fue uno de los temas centrales de la reunión. Ambos líderes coincidieron en buscar una solución conjunta para el fin de la guerra.
“Hablamos de Ucrania durante mucho tiempo. Ambos queremos trabajar juntos para lograr algo”, dijo el presidente Trump a bordo del Air Force One.
En cambio, la situación de Taiwán no fue mencionada, según confirmaron fuentes cercanas al encuentro.
Impacto en la economía global
El acercamiento entre Washington y Pekín podría marcar el inicio de una nueva etapa en la guerra comercial que ha afectado a las cadenas de suministro globales desde 2018.
Expertos señalan que el compromiso de China de comprar grandes volúmenes de productos agrícolas representa una señal de confianza y estabilidad para los mercados internacionales.