El mandatario cubano intenta cerrar la puerta a un supuesto diálogo con Washington en medio de tensiones, sanciones y presión migratoria
Para continuar, suscribite a americateve. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEDíaz-Canel niega que Cuba mantenga conversaciones políticas con EE. UU. tras declaraciones de Donald Trump. El régimen limita contactos al ámbito migratorio en medio de tensiones crecientes
El mandatario cubano intenta cerrar la puerta a un supuesto diálogo con Washington en medio de tensiones, sanciones y presión migratoria
El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel negó de forma categórica este 12 de enero la existencia de nuevas conversaciones políticas con el gobierno de Estados Unidos, luego de que el presidente Donald Trump afirmara públicamente que “se está hablando con Cuba”.
La declaración de Díaz-Canel llega en medio de una oleada de reacciones políticas y mediáticas tras los comentarios de Trump, realizados la noche del domingo a bordo del avión presidencial, sin ofrecer detalles sobre el alcance o la naturaleza de ese supuesto contacto.
A primera hora de este lunes, Díaz-Canel publicó un mensaje directo en sus redes sociales:
“No existen conversaciones con el gobierno de EE. UU., salvo contactos técnicos en el ámbito migratorio.”
El mandatario evitó mencionar explícitamente a Trump, pero dejó claro que no hay diálogo político en curso, limitando cualquier contacto a asuntos migratorios técnicos ya existentes.
En su mensaje, el gobernante cubano reiteró la postura tradicional del régimen:
“Siempre hemos tenido disposición a sostener un diálogo serio y responsable (…) sobre bases de igualdad soberana, respeto mutuo, sin injerencia en asuntos internos y con pleno respeto a nuestra independencia.”
Acto seguido, volvió a responsabilizar al embargo estadounidense —al que el régimen denomina “bloqueo”— de la crisis migratoria cubana y acusó a políticos del sur de Florida de “traicionar” a los migrantes cubanos.
Díaz-Canel insistió en que Cuba cumple los acuerdos migratorios bilaterales y afirmó:
“Los cubanos residentes en EE. UU. son ahora víctimas del cambio en las políticas migratorias y de la traición de los políticos de Miami.”
El mensaje refuerza la narrativa oficial de La Habana, que presenta la migración masiva como consecuencia directa de la política estadounidense, sin reconocer el colapso económico interno.
La polémica se desató cuando Trump fue consultado sobre posibles acuerdos con Cuba y respondió:
“Cuba, lo descubrirás muy pronto. Estamos hablando con Cuba.”
Aunque no precisó si se refería a temas políticos, económicos o migratorios, el mandatario estadounidense sí destacó su intención de proteger a los exiliados cubanos:
“Vamos a cuidar a las personas que vinieron de Cuba, que hoy son grandes ciudadanos estadounidenses.”
La ambigüedad del mensaje encendió especulaciones sobre negociaciones secretas o presiones diplomáticas en curso.
Las declaraciones cruzadas ocurren en un contexto de máxima tensión regional, marcado por:
El colapso del apoyo venezolano tras la caída de Nicolás Maduro
El agravamiento de la crisis económica y energética en Cuba
La presión migratoria sin precedentes
Advertencias públicas de Washington al régimen cubano
Por ahora, La Habana intenta apagar cualquier expectativa de diálogo, mientras Washington mantiene un discurso deliberadamente ambiguo.

Suscribite a nuestro Newsletter