A aquellos que estén cerca del presidente Donald Trump se les revisará la temperatura y serán sometidos a pruebas diagnósticas.
En los últimos tres meses, aquellos que buscaban entrar al complejo de la Casa Blanca debían someterse a revisiones de temperatura y responder a una pregunta sobre si habían presentado algún síntoma relacionado con el COVID-19. La Casa Blanca dijo el lunes que suspendería las revisiones de temperatura en el complejo a medida que el Distrito de Columbia ingresa a la segunda fase de la reanudación de actividades económicas.
“Además del distanciamiento social, gel desinfectante de manos, una limpieza profunda regular de todos los espacios de trabajo y el uso voluntario de mascarillas, todos los miembros del personal e invitados que estén cerca del presidente y el vicepresidente seguirán siendo sometidos a revisiones de temperatura y se les preguntará sobre un historial de síntomas, y se les realizará una prueba de COVID-19”, dijo la vocera presidencial Judd Deere.
Esas mismas precauciones seguirán aplicando a la prensa que cubre las actividades del presidente, añadió Deere.
La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca comentó a sus miembros el lunes que las restricciones para cubrir las conferencias de prensa y otros eventos dentro del complejo seguirán en vigor para mantener el distanciamiento social. También pidió a sus miembros seguir trabajando desde casa cuando sea posible y acudir a la Casa Blanca sólo cuando sea necesario, así como seguir utilizando mascarillas.
