Las sanciones anunciadas el jueves se produjeron tras las elecciones generales en octubre, en las que la presidenta, Samia Suluhu Hassan, obtuvo un mandato completo con el 97% de los votos, después de una ofensiva contra figuras de la oposición. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, manifestó en diciembre que Washington estaba revisando sus vínculos con Tanzania por la represión y la violencia electoral.
Rubio señaló que la imposición de sanciones contra el subcomisario jefe de la policía, Faustine Jackson Mafwele, se basó en información creíble de que estuvo implicado en violaciones de derechos.
“Hace un año, miembros (de la policía tanzana) detuvieron, torturaron y agredieron sexualmente a la activista ugandesa Agather Atuhaire y al activista keniano Boniface Mwangi, quienes estaban en Dar es Salaam para observar el juicio del líder opositor Tundu Lissu”, afirmó Rubio en un comunicado.
Los dos activistas fueron arrestados y detenidos en Tanzania en mayo del año pasado. Alegaron que Mafwele los torturó mientras estaban retenidos, antes de quedar abandonados cerca de la frontera entre Kenia y Tanzania.
Una comisión designada por Hassan para investigar la violencia postelectoral determinó que 518 personas murieron y miles más resultaron heridas. La oposición cree que las cifras reales son mucho más altas, en las primeras protestas multitudinarias violentas en la nación de África oriental en décadas.
El informe de la comisión, publicado en abril, recomendó investigar más a fondo la conducta policial en las protestas, durante las cuales, según reportes, se disparó contra civiles desarmados en sus hogares. El acceso a internet siguió interrumpido durante varios días después de las votaciones, y los videos de los tiroteos se compartieron en redes sociales una vez se restableció el servicio, pese a que la policía advirtió a la gente que no lo hiciera.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP