Los opositores a la perforación en la llanura costera del refugio han señalado la falta de interés de la industria en las dos ventas anteriores realizadas allí y los cambios continuos en la región ártica de Alaska debido al cambio climático como prueba de que la zona debería quedar fuera de los límites para la perforación. Pero los partidarios de perforar consideran la llanura costera, que tiene aproximadamente el tamaño de Delaware, como un posible recurso aún sin explotar que podría aumentar la producción petrolera de Estados Unidos y generar nuevos ingresos y empleos.
Una coalición de grupos conservacionistas envió esta primavera una carta a directivos de 11 compañías petroleras, entre ellas las importantes ConocoPhillips y Hilcorp, ambas actores de peso en Alaska, para instarlas a no participar en la subasta. La carta citó el litigio en curso sobre el programa de arrendamientos, que se remonta al primer mandato de Trump, y advirtió sobre “riesgos financieros, operativos y reputacionales”.
Las cartas, firmadas por grupos como The Wilderness Society, Sierra Club y Earthjustice, calificaron el refugio como una joya de la corona del sistema de tierras públicas del país y afirmaron que existe un fuerte respaldo para protegerlo, “lo que hace que cualquier acción allí sea especialmente visible y trascendente”.
Una portavoz de ConocoPhillips Alaska, Megan Olson, indicó que la empresa no comenta sus planes sobre subastas de arrendamientos. Un vocero de Hilcorp no respondió a una solicitud de comentarios.
El gobierno de Trump ha mostrado un marcado interés en Alaska, y su proyecto de ley de impuestos y gasto aprobado por el Congreso el año pasado incluyó disposiciones que ordenan subastas de arrendamientos en tres regiones del estado. Además de la llanura costera del refugio, también se han ofrecido arrendamientos en la Reserva Nacional de Petróleo de Alaska y en Cook Inlet, una cuenca envejecida que ha suministrado gas natural durante décadas a la región más poblada de Alaska.
No hubo interesados en la subasta de Cook Inlet en marzo. Pero hubo cientos de ofertas, incluidas de grandes compañías petroleras, en lo que fue la primera venta desde 2019 en la Reserva Nacional de Petróleo de Alaska, pese a que hay un litigio pendiente que impugna el programa de arrendamientos. El gobierno de Trump ha avanzado para abrir más tierras a la perforación en la reserva y revertir protecciones allí. La reserva petrolera es donde ConocoPhillips Alaska está desarrollando el gran proyecto petrolero Willow.
En la vasta y rica en petróleo North Slope de Alaska, los principales yacimientos de Prudhoe Bay y Kuparuk se encuentran entre la Reserva Nacional de Petróleo de Alaska y el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico.
Una corporación estatal, la Alaska Industrial Development and Export Authority, actualmente posee arrendamientos en el refugio, pero no hay perforación activa. El Servicio Geológico de Estados Unidos ha estimado que la llanura costera podría contener entre 4.250 millones y 11.800 millones de barriles de petróleo recuperable, pero hay información limitada sobre la cantidad y la calidad del crudo.
La llanura costera, que limita con el mar de Beaufort en el noreste de Alaska, presenta colinas onduladas y tundra, y ofrece hábitat para fauna silvestre, incluidos bueyes almizcleros y aves migratorias. Los gwich’in la consideran sagrada, porque allí pare la manada de caribúes de la que dependen. Líderes de aldeas gwich’in cercanas al refugio han prometido seguir luchando para impedir la perforación en ese lugar.
Pero algunas comunidades nativas de Alaska han acogido el desarrollo y lo consideran esencial para la economía regional.
Nagruk Harcharek, presidente y director ejecutivo de Voice of the Arctic Iñupiat, un grupo de defensa cuyos miembros incluyen líderes de comunidades nativas de Alaska en la North Slope, señaló que existe una larga historia de equilibrar el desarrollo con prácticas culturalmente importantes, como la caza de subsistencia. El desarrollo responsable es una parte clave de la autodeterminación, en particular para los residentes de Kaktovik —la única comunidad dentro del refugio—, quienes apoyan la perforación, afirmó.
Harcharek añadió que los residentes de Kaktovik cazan y pescan en la llanura costera y “serán una parte importante de cualquier proyecto que avance para asegurarse de que todos esos recursos estén protegidos y de que su gente sea atendida”.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP