La tensión está causando graves afectaciones a los sectores productivos de ambos países, especialmente en la zona fronteriza donde hasta hace unos meses el comercio, el transporte de mercancías, de bodegas y servicios eran incesantes.
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SUSCRIBITEQUITO (AP) — Ecuador y Colombia atraviesan una crisis diplomática, política y comercial que se ha profundizado por el aumento al 100% de los aranceles a los productos colombianos y el llamado a consultas de sus respectivos embajadores y que, según analistas, no muestra señales de resolverse en el corto plazo.
La tensión está causando graves afectaciones a los sectores productivos de ambos países, especialmente en la zona fronteriza donde hasta hace unos meses el comercio, el transporte de mercancías, de bodegas y servicios eran incesantes.
La guerra arancelaria comenzó a fines de enero cuando Ecuador reclamó a Colombia por la falta de control de su lado de la frontera, donde actúan con relativa libertad grupos armados y de narcotráfico y se quejó de una balanza comercial negativa de casi 1.000 millones de dólares anuales.
Mientras Ecuador anunció la víspera aranceles del 100%, Colombia mantiene una tasa del 30% para más de 70 tipos de productos que provienen de Ecuador y analiza elevarla al 50%.
“Es un mensaje concreto de querer aniquilar totalmente el mercado de exportaciones entre Colombia y Ecuador, porque con un arancel del 100% obviamente saca de competitividad a las empresas colombianas”, advirtió a The Associated Press Oliva Diazgranados, directora ejecutiva de la Cámara Colombo Ecuatoriana, con sede en Bogotá.
Vaticinó que la mayoría de las empresas no lograrán sobrevivir hasta agosto, cuando se produzca el cambio de gobierno en Colombia, y estimó que ya han perdido cerca de 800 millones de dólares de intercambio comercial.
El presidente ecuatoriano Daniel Noboa lamentó el jueves en X que no se pueda llegar a acuerdos “con quien no tiene el mismo compromiso para luchar contra el narcoterrorismo”, aunque evitó mencionar a su par colombiano Gustavo Petro. Aseguró que espera que en el futuro pueda “conversar con un gobierno que sí esté comprometido con combatir la delincuencia y el narcotráfico”.
Colombia elegirá al sucesor de Petro el 31 de mayo y en caso de que ningún candidato alcance la cantidad de votos exigida por la ley irá a un balotaje en junio. En la carrera presidencial compiten 14 candidatos, entre ellos el senador Iván Cepeda, del partido de Petro; la senadora Paloma Valencia y el ultraderechista Abelardo de la Espriella.
El analista político y profesor de la Universidad Andina, Gustavo Isch, dijo que ve "imposible una salida en el corto plazo” a la crisis bilateral porque Ecuador tiene una política internacional y comercial “anclada a Estados Unidos y ese país no es afín al gobierno colombiano”.
Al tiempo que Noboa reclamaba a Colombia por no actuar con eficacia contra el crimen en la frontera, anunció operaciones conjuntas con Estados Unidos contra el crimen organizado.
“Esa alianza se está fortaleciendo y están tomando ventaja del anti-petrismo de oficiales dentro del Departamento de Estado, para ser aún más audaces con Colombia porque saben que Estados Unidos los va a apoyar”, dijo a la AP Gimena Sánchez-Garzoli, directora para los Andes de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA).
La extensa y porosa franja limítrofe ha sido usada por años por grupos armados ilegales colombianos vinculados al tráfico de drogas, la minería ilegal, el contrabando y la trata de personas que se asocian con bandas locales ecuatorianas, según el gobierno de Noboa.
La tensión política podría tener consecuencias “muy serias” en el ámbito de la seguridad según Grace Jaramillo, analista internacional y catedrática de Universidad de la Columbia Británica en Vancouver, Canadá.
Jaramillo explicó que cuando no hay confianza bilateral “no hay inteligencia compartida, seguridad, control del tráfico de narcóticos, de armas, de movimientos del crimen organizado. Eso es gravísimo”.
Organismos internacionales han advertido que el 70% de la droga que llega a Ecuador se produce en Colombia. Petro ha dicho que su gobierno ha priorizado la incautación de droga logrando resultados récord y aumentando la presencia militar en la frontera compartida, mientras cuestionó que Ecuador “debilitó la vigilancia en los puertos marítimos”.
Jaramillo aseguró que la crisis podría resolverse si Noboa elimina la tasa a los productos colombianos que “nunca debió comprometer el comercio con otro país” y que afecta especialmente a Ecuador.
El mercado colombiano recibe 1.150 productos ecuatorianos y es el quinto destino de sus exportaciones no petroleras —entre las que se destacan las grasas y aceites vegetales, las conservas de atún, la madera, el camarón y minerales. Al menos 620 empresas ecuatorianas están vinculadas con la exportación a Colombia, según la Federación Ecuatoriana de Exportadores.
El exministro de Economía de Ecuador, Fausto Ortiz, aseguró a AP que debido a la magnitud de la economía colombiana es “más fácil que asimile el impacto de las medidas impuestas por Ecuador".
“Es un desgaste innecesario” que causa un efecto que “tomará un proceso largo para ser restaurado desde cuando haya una solución”, aseguró Ortiz, quien advirtió que la incertidumbre paraliza las empresas, causa despidos y alienta el contrabando.
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Suárez reportó desde Bogotá.
FUENTE: AP

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