La medida, que entrará en vigor desde el 1 de mayo, se anunció un día después del llamado a consultas del embajador ecuatoriano en Bogotá, Félix Wong, y en medio de la creciente tensión en la relación binacional.
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SUSCRIBITEQUITO (AP) — Ecuador anunció el jueves que elevará nuevamente los aranceles a todas las importaciones colombianas, esta vez del 50% al 100%, insistiendo en la falta de controles de seguridad de Colombia en la frontera común, acrecentando la distancia entre los gobiernos de ambas naciones.
La medida, que entrará en vigor desde el 1 de mayo, se anunció un día después del llamado a consultas del embajador ecuatoriano en Bogotá, Félix Wong, y en medio de la creciente tensión en la relación binacional.
Un comunicado del Ministerio de Producción argumentó que se dispone el incremento “tras constatar la falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza por parte de Colombia”.
“Ecuador se ve en la obligación de adoptar acciones soberanas”, basado en criterios de seguridad que buscan “reforzar la corresponsabilidad en una tarea que debe asumirse de manera conjunta para enfrentar la presencia del narcotráfico en la frontera”, añadió el reporte oficial.
Esa secretaría de Estado dijo que la seguridad y la lucha contra la corrupción y el narcotráfico “es una prioridad innegociable” y justificó la decisión que aseguró tiene como fin “proteger a sus ciudadanos y resguardar la integridad de su territorio”.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, rechazó a través de X el alza de los aranceles y lo calificó de una “monstruosidad” que significa “el fin del Pacto Andino para Colombia”. Ordenó a la canciller, Rosa Villavicencio, iniciar el paso en el Mercosur “a ser socios plenos y dirigirnos hacia el Caribe y Centroamérica con más fuerza”. Actualmente, Colombia es un Estado asociado de Mercosur.
La guerra comercial entre ambos países se desató a inicios de año luego de que Ecuador impusiera aranceles del 30% que luego se incrementaron al 50% a las importaciones procedentes de Colombia, señalada de no custodiar la zona limítrofe y de vender a precio excesivo la energía eléctrica. En respuesta, Colombia impuso tasas recíprocas a los bienes ecuatorianos.
Pero la tensión rebasó el ámbito comercial y se acrecentó en el plano político días atrás con el roce entre los presidentes Petro y ecuatoriano Daniel Noboa que derivó la víspera en una protesta enérgica de Ecuador y el llamado a consultas de su embajador en Bogotá.
Horas antes, la canciller ecuatoriana Gabriela Sommerfeld declaró a la prensa que el retiro del embajador Wong “no es definitivo” y durará “hasta que puedan nuevamente iniciar diálogos a través del respeto”. Añadió que las mesas de diálogo para resolver la situación comercial están suspendidas.
La medida fue una respuesta a las declaraciones de Petro quien aseveró días atrás en su cuenta de X que el exvicepresidente Jorge Glas, preso por casos de corrupción y a quien se concedió ciudadanía colombiana, es un “perseguido político” solicitando a organismos internacionales que velen por su seguridad.
El mensaje fue asumido en Ecuador como una “provocación” y pidió respeto a las decisiones adoptadas por la justicia de Ecuador.
Glas cumple tres sentencias en una prisión de Guayaquil por asociación ilícita en el caso Odebrecht, por cohecho en un caso de sobornos y por apropiación de fondos públicos para la reconstrucción de Manabí, destruida por un potente terremoto en 2016.
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Suárez reportó desde Bogotá.
FUENTE: AP

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