Después de que Devers recibió una base por bolas para abrir la novena entrada en la derrota 2-1 de los Gigantes ante los Marlins, Vitello envió a Jonah Cox al terreno como corredor emergente. Devers hizo un gesto evidente para rechazar a Cox y luego se dirigió enfadado al dugout.
“Fue un malentendido”, manifestó Devers el martes a través del intérprete Erwin Higueros. “Dos días antes de eso, le había dicho al mánager que tenía un problema en el isquiotibial y pensé que esa era la razón por la que me estaba sacando del juego.
“Por eso no quería salir. Simplemente se exageró un poco. Me disculpé, que es lo correcto”.
Devers, quien bateó como cuarto en el orden por los Gigantes en su juego de la noche del martes contra los Atléticos, que estaban de visita, comentó que él y Vitello hablaron sobre la situación en el vuelo del equipo de Miami a San Francisco la noche del domingo.
Vitello, el primer mánager que pasó directamente de ser entrenador principal universitario a dirigir un equipo de Grandes Ligas, valoró que Devers se acercara a hablar con él.
“Hacía falta”, señaló Vitello. “Íbamos a tener que conversar, pero fue una gran charla. ... A partir de este momento, no es un tema”.
Los Gigantes adquirieron a Devers procedente de Boston el junio pasado. Llegó al martes bateando para .238, con 11 jonrones y 36 carreras impulsadas. Se había ponchado 97 veces en 298 turnos al bate.
San Francisco fue barrido por los Marlins, con lo que su marca cayó a 31-46. Le preguntaron a Devers si su reacción del domingo se debió a la frustración por la temporada.
“Nos queda una temporada larga por delante”, respondió Devers. “Todos tenemos altibajos. ... Esto puede cambiar en cualquier momento y simplemente no podemos frustrarnos por nada”.
En una conferencia de prensa a primera hora de la tarde del martes, el presidente de operaciones de béisbol de los Gigantes, Buster Posey, defendió a Devers.
“Todo el mundo comete errores”, dijo Posey, el exreceptor de San Francisco durante muchos años. “Así que no creo que se pueda tomar un episodio como ese y decir que no es un buen compañero”.
Posey evita hablar sobre las críticas a la Noche del Orgullo Posey declinó responder cualquier pregunta relacionada con la Noche del Orgullo de los Gigantes, el 12 de junio.
Tres lanzadores de San Francisco —el abridor Landen Roupp y los relevistas JT Brubaker y Ryan Walker— escribieron un versículo bíblico en sus gorras, que tenían el logo de S.F. en colores arcoíris. El relevista Sam Hentges optó por usar la gorra tradicional del equipo.
Algunos aficionados y miembros de los medios criticaron a los lanzadores y a la organización por no apoyar a la comunidad LGBTQ+. Otros criticaron a la organización por no hacer concesiones a las creencias religiosas de los lanzadores.
El lunes, el comisionado de béisbol Rob Manfred indicó en una carta al senador republicano Josh Hawley, de Missouri, que el equipo no explicó adecuadamente a los jugadores que se les permitía no usar las gorras arcoíris.
“Entiendo que hay sentimientos fuertes sobre este tema”, expresó Posey. “Hay perspectivas diferentes y, por respeto a todos los involucrados, no es algo que vaya a volver a tratar”.
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FUENTE: AP