SAO PAULO (AP) ? Se jugaban los tiempos suplementarios en la semifinal de la Copa del Mundo entre Holanda y Argentina, y los penales empezaban a palparse en el estadio Itaquerao. Después de 90 minutos sin siquiera una ocasión real de peligro, la definición desde los 12 pasos asomaba a la vuelta de la esquina.
En la banca de Holanda, el técnico Louis van Gaal tenía un cambio en el bolsillo y un as bajo la manga: su portero suplente Tim Krul, la figura del encuentro ante Costa Rica por los cuartos de final.
En ese partido, que también se saldó con un 0-0, el arquero del Newcastle entró en el último minuto del alargue para reemplazar al titular Jasper Cillissen, en una movida inédita en la historia de los mundiales. Van Gaal no se equivocó. Krul atajó dos disparos y los holandeses avanzaron a las semifinales.
Ante Argentina, el timonel agotó el tercer y último cambio a los 96 minutos: Klaas-Jan Huntelaar por Robin van Persie.
La apuesta por su titular quizás les costó a van Gaal y Holanda la oportunidad de disputar su segunda final consecutiva, ya que Cillessen no atajó ninguno de los tiros argentinos y la Oranje perdió 4-2 en la definición desde los 12 pasos.
Van Gaal no quiso abundar mucho sobre su decisión de jugársela con Cillessen, quien admitió que no le gustó en absoluto el cambio del duelo anterior.
"Si hubiese tenido la oportunidad de sustituir a Jasper lo hubiese hecho, pero ya había agotado los tres cambios", respondió irónico el técnico holandés cuando le preguntaron sobre su decisión de no apelar a Krul.
Aunque no tenía a su especialista bajo los tres palos, el entrenador que tomará las riendas de Manchester United tras la Copa indicó que estaba confiado en la definición.
"Me daba confianza, porque cobramos los penales de forma increíble ante Costa Rica", recordó Van Gaal, cuyo equipo se impuso 4-3 ante los ticos en esa lotería hace cuatro días en Salvador.