Daniel Andrews, primer ministro del estado de Victoria, anunció el viernes un confinamiento de cinco días, que comienza un minuto antes de la medianoche, hora local. Impuso nuevas restricciones, según las cuales, los residentes sólo podrán salir de casa para realizar compras consideradas esenciales, recibir o dar atención básica, ejercitarse y realizar tareas fundamentales.
