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De técnico novato a campeón mundial. Scaloni ante desafío de replicar su mejor obra con Argentina

BUENOS AIRES (AP) — La imagen, aunque repetida hasta el cansancio, todavía sorprende.

Lionel Scaloni parado a un costado del campo de juego, imperturbable, luego de que Gonzalo Montiel anotara el penal decisivo en la final del último Mundial que le dio a la Argentina su tercera estrella.

En los primeros instantes, el entrenador no festejó. Se quedo quieto, en silencio, como abstraído de la hazaña que él mismo había contribuido a edificar. Varios minutos después, se quebró cuando uno de sus jugadores se le acercó, lo abrazó y le susurró: “somos campeones del mundo”.

Scaloni nunca pierde la calma.

No lo hizo cuando le llovían las críticas por su falta de experiencia para tomar el mando de una vapuleda Argentina. Tampoco los goles postreros de Kylian Mbappé que pusieron en riesgo el sueño mundialista contra Francia hace cuatro años. Y mucho menos ahora, en la cresta de la ola, ante el desafío de retener el título en la Copa del Mundo que arrancará en pocas semanas.

Dicen los que lo conocen que Scaloni aprendió a controlar su carácter gracias a un pasatiempo por fuera del fútbol. Desde su retiro como jugador, le dedica entre dos y tres horas diarias al ciclismo, deporte al que se volcó por recomendación de su amigo, el extenista español Carlos Moyá.

Pedaleando su bicicleta por las sierras de Mallorca, la ciudad española donde reside, o las rutas de su pueblo natal Pujato, en el noroeste del país sudamericano, Scaloni busca despejar su mente y meditar muchas de las decisiones más importantes como entrenador de la Albiceleste.

“Arriba de la bicicleta podés pensar en tu equipo, en tu rival, en cómo preparar el partido. A mí me despejó mucho. Lo utilizo como terapia”, comentó Scaloni en varias entrevistas. “Es un buen escape…me ayuda a bajar los decibles, estar más tranquilo”.

En menos de un mes, Scaloni se convertirá en el tercer entrenador en dirigir a la Argentina en dos mundiales consecutivos después de los también campeones César Luis Menotti (1978 y 1982) y Carlos Bilardo (1986 y 1990). Pero el más joven de los tres no se cree merecedor de comparaciones.

“En la misma mesa no creo. Ellos tienen una carrera, marcaron una época”, ha dicho Scaloni en reiteradas ocasiones. No es modestia. Scaloni no había hecho méritos para llegar a la selección, los fue construyendo sobre el camino.

Sin experiencia previa al mando de equipos profesionales, había asumido en forma interina a fines de 2018 tras la debacle de la Albiceleste en Rusia meses antes. Mientras tanto, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) apuntaba a Mauricio Pochettino o Diego Simeone como candidatos para el combinado mayor.

“¿Scaloni? No puede dirigir ni el tráfico”, lo sentenció el mismísimo Diego Maradona en 2018.

El inexperto entrenador se quedó con el puesto tras el título de la Copa América de 2021 y sortear con éxito las eliminatorias para el Mundial 2022. Pero el desencanto por las frustraciones acumuladas desde que el propio Maradona levantó el máximo trofeo en 1986 volvía impensado que Scaloni fuera el indicado para superar el muro contra el que habían chocado sus antecesores con más espaldas.

En Qatar, Scaloni surfeó la tormenta desatada por el fallido debut ante Arabia Saudí, renovó el equipo en plena competencia con los ingresos de los entonces novatos Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Julián Álvarez y, lo más importante, liberó la mejor versión de Lionel Messi en un Mundial.

“Las críticas eran normales, yo no había entrenado en nigún lado. (Maradona) no estaba muy errado”, reconoció Scaloni al poco de levantar la copa, sin rencores hacia el astro que había fallecido en 2020.

Scaloni ya mostró sus credenciales, pero sabe que la exigencia ahora será igual o mayor. Deberá encarar la defensa del título con su jugador insignia cerca del retiro a los 38 años, mientras convive con las turbulencias dentro de la organización del fútbol argentino.

“El Mundial es algo muy, muy difícil. Para ganar un Mundial tienen que juntarse un montón de cosas, no sólo jugar bien”, declaró Scaloni en una reciente entrevista con CONMEBOL. “Argentina cada vez que va a un Mundial va a intentar llegar a lo máximo. Es muy difícil, pero no imposible”.

Brasil fue el último campeón mundial que retuvo la corona, en 1962.

El camino del campeón

Scaloni dejó en claro a sus dirigidos que ser campeones del mundo no les aseguraba una membresía en la selección y exigió no bajar la guardia.

“No soy mucho de ver lo que se consiguió, siempre hay que seguir mirando para adelante”, declaró a fines de 2025. “Con esta camiseta, no tenés tiempo para relajarte y pensar que tenés tu lugar asegurado”.

La Albiceleste fue bicampeona de la Copa América en 2024 y finalizó primera en las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, en las que se sobrepuso a la ausencia de su capitán Messi en varios partidos por problemas físicos.

“Argentina ha logrado lo mejor que puede lograr una selección: ser un equipo”, destacó el ex campeón del mundo con Argentina en 1986, Jorge Valdano, en una reciente entrevista con The Associated Press. “Es un equipo con un liderazgo muy claro, que es el del entrenador y de Leo Messi y jugadores que no han perdido el hambre”.

Veinte de los 26 campeones del mundo, entre ellos Messi, fueron incluidos por Scaloni en la lista preliminar de 55 futbolistas para el certamen.

Un amago de renuncia

Tras la victoria sobre Brasil por las eliminatorias en noviembre de 2023, Scaloni paralizó el corazón de los fanáticos argentinos cuando puso en duda su continuidad. “No es un adiós, pero necesito pensar porque la vara está muy alta y está complicado seguir”.

El entrenador siguió en el cargo y adujo que en ese momento estaba agobiado por los problemas de salud de sus padres mayores. Sin embargo, circularon versiones de un supuesto malestar del técnico con algunos futbolistas por su comportamiento poco profesional durante la concentración antes de la derrota ante Uruguay por las eliminatorias, previo al duelo contra la Canarinha.

Scaloni debió convivir con las turbulencias dentro de la organización del fútbol argentino. La cúpula de la AFA enfrenta acusaciones de corrupción y un creciente malestar interno por los cambios de formato de la liga y los arbitrajes.

La preparación para el Mundial también ha sido cuestionada por amistosos organizados por la AFA contra equipos muy abajo en el ranking FIFA como Indonesia, Puerto Rico, Angola, Mauritania y Zambia, entre otros. Las dos últimas pruebas serán en junio ante Honduras e Islandia, que no se clasificaron a la máxima competencia.

El técnico, que está negociando la extensión de su contrato hasta 2030, evitó quejarse en público: “No te garantiza nada jugar con los mejores y no te garantiza nada esto”, dijo. “Hay que afrontar lo que venga y ser positivo. Después, el resultado dirá si acertaste o no”.

Argentina debutará contra Argelia el 16 de junio por el Grupo J. Luego se medirá ante Austria el 22 de junio y contra Jordania el 27 de junio.

Scaloni mantiene la calma, como hace cuatro años. Sabe bien que los argentinos ahora le exigen defender el título y no están preparados para una decepción.

“Estamos bien, con ganas. Somos conscientes de que los rivales nos van a jugar diferente por ser el último campeón. Lo importante es que vamos a estar. Después es fútbol y todo puede pasar”.

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Cobertura de AP del Mundial: https://apnews.com/hub/mundial-de-futbol-fifa

FUENTE: AP

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