Los activistas Dianelis Rodríguez Morejón, Eduardo Pujols Valladares y Rigoberto González Vigoa fueron retenidos por más de cuatro horas en el aeropuerto de La Habana y sometidos a un riguroso registro, tras su visita a Madrid y Ginebra entre el 29 de agosto y el 9 de septiembre.
Durante el cacheo, les fueron confiscadas propiedades, entre las que se encuentran libros como Los principales tratados internacionales de derechos humanos, editado y distribuido por la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, y Cuba 2013. Realidades y Perspectivas: Diálogo entre Cubanos, editado y distribuido por la Fundación Konrad Adenauer.
También fueron incautadas imágenes fotográficas y de video, así como las credenciales que usaron ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Todo ello bajo el argumento de que son "documentos contrarrevolucionarios".
Los tres integrantes de la comitiva participaron en Ginebra en la reunión del Grupo de Trabajo para la Detención Arbitraria, que trató el tema del derecho a impugnar los arrestos. También en reuniones informativas con miembros de los equipos de los relatores especiales para la libertad de reunión y asociación pacífica, libertad de expresión, y con ejecutivos de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos.
El Observatorio Cubano de Derechos Humanos, con sede en Madrid, llamó la atención sobre dichas actuaciones arbitrarias y recordó que Cuba, como miembro del Consejo, está en la obligación de "promover y proteger" estos derechos humanos.