El régimen quiere conquistar la inversión extranjera en la Isla en momentos en que ordena el cierre de negocios particulares levantados con capital de los cubanos. Cuba abrió para los inversionistas extranjeros la mayor bolsa comercial del caribe mientras le dice a los cines 3D que la función había terminado.
Cuba dice que su economía necesita cada vez más divisas frescas. Pero al parecer no aquellas que vengan en tercera dimensión o con ventas de productos importados por la vía privada.