Aunque a tradición de la fiesta navideña estuvo prohibida durante más de treinta años en Cuba, los cubanos saben cómo revivir la celebración y disfrutar de unas navidades de ensueño.
Para continuar, suscribite a americateve. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEAunque a tradición de la fiesta navideña estuvo prohibida durante más de treinta años en Cuba, los cubanos saben cómo revivir la celebración y disfrutar de unas navidades de ensueño.
Sin embargo tantos años de represión con estas fiestas, y el estancamiento de tantos sueños, hacen que prácticamente el deseo de los de la isla se mantenga invariable.
En el plano familiar, los cubanos siguen prefiriendo que les regalen televisores, entre más grandes mejor. Una casa llena de pantallas de televisión es un orgullo cubano de todas las generaciones. El mito de que las habitaciones con televisores afectan la plenitud sexual de las parejas es una mentira enorme para los cubanos, quienes nunca han creído en nada de esto.
Otra de las preferencias invariables es la registrada en torno a los equipos de audio. Entre más alto se escuche mejor, si tiene distribuidores de sonido ya es un lujo como los llamados “Cines en casa”, pero lo esencial es que se destaque el bajo, ingrediente esencial del bailador de los ritmos cubanos. Para ello hay una frase resumida. Cada cubano que gusta del baile se dice así mismo que lleva la clave en el corazón.
La encuesta realizada por varias páginas dedicadas a los cubanos en las redes sociales arrojo además que los cubanos más jóvenes planean sobre todo regalarse el Iphone X, prendas de oro (las cuales justifican por ser una especie de inversión para toda la vida) y entradas VIP para los principales conciertos de reguetón o música urbana de la temporada.
Durante aproximadamente treinta años las familias cubanas tuvieron que esconder todas sus decoraciones navideñas, heredadas seguramente de sus antepasados, con incapacidad de poder celebrar una fiesta tan tradicional que estaba ahora prohibida.
Progresivamente, a partir de los años 90 empezó a notarse una clara tendencia a la necesidad de reinstaurar estas fiestas, pero no fue finalmente hasta 1997 que el pueblo cubano pudo celebrar de nuevo la Navidad, porque el papa Juan Pablo II visitó el país y de golpe se decretó de nuevo como festivo el día 25 de diciembre.
FUENTE: americateve.com

Suscribite a nuestro Newsletter