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Raúl Castro

Pese al deshielo, Cuba seguirá dependiendo de Venezuela

El acercamiento a EEUU no promete, por ahora, remplazar el auxilio de Caracas.

La economía cubana continuará dependiendo, al menos por tres años más, del comercio estratégico con Venezuela, aunque lentamente las medidas adoptadas por EEUU para mejorar los nexos con la isla ayudarán a Cuba a paliar la caída de importaciones de Caracas.

Las medidas que flexibilizan el comercio y los viajes desde EEUU a Cuba -que no significa el levantamiento del embargo por el Congreso- entraron en vigor el viernes, un mes después de que el presidente Barack Obama anunciará un cambio para normalizar relaciones con el Gobierno de Raúl Castro.

Hasta 2012 el intercambio total de Cuba con Venezuela representó 44,2% del comercio exterior de ese país, con un suministro promedio de 33% del total de compras externas, por lo que una merma de las importaciones venezolanas sin duda afectará a la isla, según data del Anuario Estadístico de Cuba.

Venezuela es el primer destino de las exportaciones cubanas. Le siguen China, España y Canadá, respectivamente.

De 2008 a 2011 el Palacio de Miraflores transfirió a la isla $18 mil millones entre préstamos, inversiones o donaciones, revelaba un estudio de la Asociación para el Estudio de la Economía Cubana (ASCE).

Esto no representaría ni 10% de los beneficios que pueden lograrse en 2015 con las medidas impulsadas por EEUU, cuya venta de alimentos entre 2001 y 2013 fue de $5.000 millones.

El comercio entre EEUU y Cuba podría eventualmente llegar a 12.6 millardos de dólares en bienes y servicios, frente a los 5.000 millones logrados entre 2001 y 2013 (según las cifras de la Oficina del Censo), revelaba un estudio publicado en mayo de 2014 por Gary Hufbauer y Bárbara Kotschwar en el Instituto Paterson de Economía Internacional en Washington.

"El cálculo de 12.6 millardos de dólares son resultados de un modelo de 'gravity', es decir, análisis estadístico que, tomando en cuenta varios factores, como tamaño de los países, distancia geográfica, idiomas en común, responde a cuál sería el nivel de comercio en un mundo sin barreras (ceteris paribus)", explicaba Kotschwar a El Universal en un consulta vía mail.

El impacto

"Para 2015 hablamos de unos $400 millones adicionales en remesas si las medidas de Obama se dan rápidamente. Un incremento de visitantes no cubanoamericanos traería otros $100 millones", calcula Luis R. Luis, doctor en economía y parte del directorio de la ASCE.

"Por ahora Cuba seguirá dependiendo económicamente de Venezuela por varios años más", advierte el economista Pavel Vidal, exfuncionario del Banco Central de Cuba y actual profesor en la Universidad Javeriana de Cali, en Colombia.

"Probablemente este nexo La Habana-Caracas irá perdiendo peso lentamente. Las empresas de EEUU no pueden aún invertir en Cuba y el comercio bilateral sigue limitado a importaciones cubanas de alimentos y medicinas", acota Vidal.

El valor del comercio entre Cuba y Venezuela varía en razón de los movimientos del precio del petróleo, tomando en cuenta un acuerdo firmado en 2001 por el que La Habana recibe 100.000 barriles diarios.

La dependencia "no sólo es por el valor de importaciones cubanas de petróleo venezolano sino también porque la situación financiera de Caracas mejora o se deteriora cuando los precios fluctúan", dice Luis.

"Así en 2012 -explica el experto-, el comercio total entre Cuba y Venezuela fue de 16% del PIB cubano. En 2014 este estuvo alrededor de 12%".

Y es que la caída de las importaciones venezolanas (en 2014 cayó 37,2% respecto a 2013, en base al Instituto Nacional de Estadística) promete impactar en Cuba en 2015, lo que para muchos animó a Castro a un acercamiento con la Casa Blanca.

Pulmones negros

El problema para Cuba, más allá que se levantara el embargo hoy mismo, es la imposibilidad de ofrecer a EEUU su "comercio de servicios", sobre todo médicos, que exporta a países menos desarrollados.

Vidal estima que las medidas de Obama, como inversión en tecnología o el uso de tarjetas de crédito en la isla, harán, primero, que crezcan las remesas ($1.700 millones es lo estimado en 2014); segundo, que aumente el arribo de turistas estadounidenses, y tercero, que crezcan las inversiones foráneas".

"Estos tres impactos harán que disminuya la dependencia venezolana pues estarían llegando ingresos por otras vías, pero no creo que en dos o tres años se superen los ingresos que recibe Cuba por los servicios médicos en Venezuela", resalta Vidal.

Hay cuatro factores que atan a Cuba al Palacio de Miraflores: venta de bienes y servicios, préstamos directos, el suministro de petróleo y las donaciones.

"Para 2015 hablamos de unos $400 millones adicionales en remesas si las medidas de Obama se dan rápidamente. Un incremento de visitantes no cubanoamericanos traería otros $100 millones", calcula Luis.

Lo vital para Raúl Castro, por ahora, es mantener el suministro de hidrocarburos, y hasta que no haya un desmonte total del embargo, Caracas seguirá siendo estratégica. Sin embargo, a estas alturas la isla podría soportar un "shock" de las ayudas e inversiones venezolanas, sin descartar que una crisis política sea más peligrosa.

FUENTE: FRANK LÓPEZ BALLESTEROS/EL UNIVERSAL

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