Cuba tiene una nueva política: la política de cocción. Es el nuevo experimento del régimen que parece imponer con que utensilios y con que energía deben cocinar los cubanos del siglo xxi, aparentemente para ahorrar o hacer mas eficiente el uso de combustibles.
La política de cocción del régimen cubano también intenta solucionar los problemas de otro experimento reciente: el de las ollas de presión vendidas desde el 2004 en la isla por la llamada revolución energética de Fidel Castro.
Pero esta política de cocción ya tiene sus propios problemas: uno de ellos: los altos precios del gas licuado que el régimen vende por la libre: 155 pesos cubanos un balón de 10 kg de este gas o 500 pesos el alquiler de los cilindros.
Otro conflicto: muchos cubanos no parecen interesados en comprar los módulos para cocinar que vende el régimen en pesos cubanos pese a que amplio los créditos para ello.
Quizás por eso, Cuba anunció que venderá a partir de agosto este, el modulo de cocción renovado con el que intenta que cocinen los cubanos. Lo hizo en una de las dos mesas redondas dedicadas a esta política de cocción.
Pero los cubanos que compren a crédito o efectivo los módulos de cocción del régimen tendrán que llevarse el combo completo, que incluye además una cafetera, la única que usa esta cocinita, aunque usted no tome café