Las enfermedades pediátricas raras están al alza en Guantánamo en los últimos años, sin que el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) cubano tenga idea de qué causa tales padecimientos ni tenga algún programa concreto para enfrentarlas.
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SUSCRIBITELas enfermedades pediátricas raras están al alza en Guantánamo en los últimos años, sin que el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) cubano tenga idea de qué causa tales padecimientos ni tenga algún programa concreto para enfrentarlas.
Según un reporte del periódico oficial Venceremos, durante el V Taller Provincial de Enfermedades Pediátricas Raras, que sesionó en el hospital infantil Pedro Agustín Pérez, de la ciudad cabecera, hay 19 niños aquejados por carencia de biotinidasa y 11 por déficit de fenilcetonuria.
Ambos padecimientos, provocados por error congénito del metabolismo, suponen severas limitaciones para quienes crecen con ellos, según la literatura médica. La frecuencia de casos aquejados de carencia de biotinidasa es de uno por cada 70.000 nacimientos, mientras que el déficit de fenilcetonuria se presenta en uno por cada 100.000.
Y aunque el reporte no indica a qué tiempo corresponde la estadística de 30 niños con tales afecciones, si se revisan las cifras oficiales de nacidos vivos en Guantánamo, se hace evidente que la tasa es alta.
De acuerdo con el propio periódico Venceremos, en 2022 hubo en la provincia 6.190 nacimientos, 112 más que en 2021, pero la mortalidad infantil subió a 9,7 por cada 1.000 nacidos vivos, la más alta de los últimos años y la tercera mayor del país.
Citando un informe de la Dirección Provincial de Salud, el medio indicó que la primera causa de muerte entre menores de un año fue el bajo peso al nacer (58%), con una gran incidencia del crecimiento intrauterino retardado, o CIUR, durante el embarazo, así como las afecciones perinatales y las malformaciones congénitas.
Todos los municipios reportaron defunciones, y cinco superaron la media provincial, aunque las tasas más altas se concentraron en San Antonio del Sur (16,13 por cada 1.000 nacidos vivos), Manuel Tames (14,55) y Baracoa (13,73); mientras en el otro extremo está Yateras, con 2,99.
En el año anterior se incrementaron también las muertes maternas, con cuatro, frente a solo una en 2021.
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