Líderes evangélicos y protestantes castristas realizaron este lunes una de sus tradicionales reuniones con dirigentes del régimen, esta vez para recordar el trigésimo aniversario del primer encuentro con Fidel Castro e "intercambiar sobre los desafíos a los cuales se enfrentan actualmente", informa el diario oficial Granma. A la reunión asistió el primer vicepresidente, Miguel Díaz-Canel.
Joel Ortega Dopico, presidente del Consejo de Iglesias de Cuba, dijo que las relaciones entre los religiosos y el régimen han sido importantes en momentos "cruciales para la Revolución", como la "decidida oposición" al embargo estadounidense, el regreso a la Isla del niño Elián González y la campaña por la liberación de los espías presos en Estados Unidos, a los que calificó de "hermanos antiterroristas".
El pastor Raúl Suárez, uno de los asistentes al primer encuentro con Fidel Castro, recordó la propuesta que les hizo el dictador en 1984: "Ustedes pidan a los suyos que entiendan la razón de nuestra obra. Yo trabajaré con los míos para que los comprendan a ustedes".
Por su parte, el reverendo Pablo Odén Marichal dijo que las iglesias protestantes "han sido una vía de penetración cultural en la sociedad cubana". Urge "una mayor profundización en la función ética y conductista de la fe hacia la comunidad de creyentes y la sociedad, basado en los valores humanos y patrios", añadió.
Asimismo, llamó a una mayor participación del movimiento ecuménico y las iglesias en la búsqueda de soluciones a problemas sociales como el envejecimiento poblacional. "Debemos rescatar la idea de Fidel de la alianza estratégica entre cristianos revolucionarios y marxistas, para lo cual es necesario un diálogo permanente", opinó.
Díaz-Canel dijo que el Gobierno quiere compartir las preocupaciones en el orden económico y social de Cuba, así como los desafíos en materia de "lucha por los valores" que convienen al régimen.
Pidió ayuda a los religiosos castristas para "evitar" que se instaure una supuesta "plataforma de reconstrucción capitalista neocolonial y neoliberal". También para despojar al país "de toda la pseudocultura, toda la banalidad, el egoísmo y el individualismo".