El dictador cubano, Miguel Díaz-Canel, ha rechazado las acusaciones que señalan a su gobierno como responsable de la actual crisis de apagones que afecta al país. Durante su intervención en el programa oficialista "Mesa Redonda", Díaz-Canel atribuyó la situación a la falta de recursos financieros para mantener y reparar las termoeléctricas, indicando que se requieren al menos 500 millones de dólares anuales para restaurar la red eléctrica nacional.
Esta declaración surge en un contexto donde Cuba enfrenta apagones de hasta 20 horas diarias, generando descontento y frustración entre la población. Diversos expertos y ciudadanos han señalado que factores como la mala planificación y la gestión ineficiente contribuyen significativamente a la crisis energética. Además, la administración de Joe Biden ha rechazado las afirmaciones que vinculan el embargo estadounidense con el colapso del sistema eléctrico cubano.
La persistencia de los apagones y las explicaciones gubernamentales han generado indignación en la ciudadanía, que enfrenta dificultades adicionales como la escasez de alimentos y medicinas. La situación se complica aún más con la proximidad de huracanes y la desinformación debido a la falta de acceso a internet y otros medios de comunicación.
En resumen, mientras el gobierno de Díaz-Canel atribuye la crisis energética a limitaciones financieras y recursos insuficientes, la población y expertos apuntan a una combinación de factores estructurales y de gestión que requieren soluciones integrales y urgentes.