El Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) en Cuba se ha empeñado en que llueva en la isla, según explicó la ingeniera Yosmary Gil, directora de Infraestructura de esa entidad gubernamental, citada el jueves por el diario oficialista Granma.
La campaña para buscar el incremento de las lluvias, que comenzaría el próximo 15 de septiembre con una duración de dos meses "dependerá de la existencia de condiciones necesarias en las nubes para 'bombardearlas' con pirocartuchos de yoduro de plata", aseguran en La Habana.
Los especialistas cubanos están interesados en aumentar las precipitaciones de las nubes que se forman sobre el área de la cuenca del río Cauto, al oriente del país, con el fin de acelerar su caudal y el flujo de agua hacia las presas asociadas a él.
Según la información ofrecida por otro especialista del ramo ya tienen disponible un avión ruso Yak-40, con equipamiento para realizar esas acciones en el oriente cubano.
Hasta el mes de agosto, Santiago de Cuba, Guantánamo, Artemisa y La Habana han sido las provincias más afectadas por la sequía. Los 242 embalses solo acumulan "el 36 % de su capacidad total de llenado, y 25 de ellos están secos o en el llamado punto muerto", como indican los datos administrados por el INRH.