El régimen cubano quiere que los ciudadanos de la isla se acostumbren a pagar con tarjeta. Aunque existen en la isla más de 3,000 instalaciones con el sistema para pagar con tarjetas, prácticamente no se usan, en parte porque son pocas las personas que las poseen y entre quienes las tienen no existe el hábito de utilizarlas. También hay dificultades de conexión en algunas unidades y en ocasiones, los empleados han desinstalado el sistema para evitar la prestación del servicio.
