Y entonces, en lo que para muchos parece un absurdo, el artista y los músicos interpretaron el tema de moda bailando, que por cierto hace alusiones a una noche loca con tremenda nota. Los feligreses se pusieron todos de pie y con gritos de alegría siguieron y bailaron cada estrofa de la canción.
Una forma muy peculiar de presentar una ofrenda de amor y fe a la Virgen de la Caridad.



