El pasado domingo 9 de abril, un cubano fue detenido por agentes de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) por presunta venta ilegal de combustible en el Cupet de 25 y G, en El Vedado, La Habana, según reporta Maikel Hernández, quien se identifica en su perfil de Facebook como comunicador, bloguero y promotor de artistas.
De acuerdo con la información, el arrestado es conocido como Kike el Rey del Cupet. Se le acusa de vender gasolina a 120 pesos cubanos (CUP) por litro a quienes hacían largas filas en la estación con la intención de alcanzar a comprarla a 25 CUP, que es el precio de comercialización oficial del gobierno.
Adicionalmente, el hombre se dedicaba “a marcar cola para los taxis particulares, haciéndose pasar por representante de una agencia de taxis y por supuesto cobrando una comisión (en buen cubano metiendo el pie colando gente y lucrando ilegalmente)”, explica Hernández.
Según la denuncia pública, el presunto delincuente fue denunciado por una llamada anónima al 106 y los agentes del Ministerio del Interior (Minint) acudieron a detenerlo.
“Lucrar de las necesidades de tantos choferes que llevaban rato en la cola es inaceptable. Las seis horas de la cola tuvo un final correcto. No a la corrupción y al delito”, finaliza su mensaje Maikel Hernández, que no expresa críticas a la gestión gubernamental, causante de la sostenida crisis energética por la que atraviesa el país desde hace años.
El marcado desabasto de combustible de los últimos días ha llamado la atención de la prensa internacional, que recientemente publicó un artículo al respecto.
El periodista Juan Carlos Espinosa, de la agencia EFE, relató el testimonio de Roberto Peña y su esposa, quienes viajaron a La Habana desde Camagüey para presentarse a una entrevista en la Embajada de Estados Unidos y no pudieron regresar a su residencia, pues no alcanzaron a reponer combustible. La decisión fue quedarse a dormir dentro del auto para marcar cola e intentar llenar el tanque cuando volvieran a surtir el Cupet.
El periódico oficialista Granma señaló que el gobierno provincial de La Habana implementó medidas para abordar la escasez de diésel y reajustó las cifras de combustible, asignadas a solo cuatro estaciones de servicio en toda la capital, donde viven más de dos millones de habitantes.
Por igual razón de déficit, la Unión Eléctrica pronosticó para este lunes hasta ocho horas de apagón, ya que no hay combustible para trabajar con los grupos electrógenos de emergencia ante los mantenimientos y averías de las grandes centrales termoeléctricas.
FUENTE: periodicocubano.com