Según publica el portal Diario de Cuba, la zafra azucarera 2022-2023 arrancó el viernes en Cuba con la meta de producir 455.198 toneladas en una campaña que será "pequeña", en busca de la reanimación del deprimido sector, y en la que intervendrán solo 23 centrales, 13 menos que en la anterior co secha.
En esta zafra, iniciada en la provincia de Cienfuegos, está prevista la molida de 6,5 millones de toneladas de caña de azúcar, de acuerdo con la estrategia expuesta por el grupo estatal AZCUBA.
Se trata de hacer una cosecha "objetiva, flexible y, aunque pequeña, con buenas prácticas", concentrando los recursos en menos centrales con la aspiración de lograr "mayor eficiencia", explicó el presidente de la entidad, Julio García Pérez.
El destino será concentrar la producción para el consumo familiar a través de la cartilla de racionamiento, que entrega cuatro libras de azúcar por persona al mes, así como el turismo, medicamentos, producciones industriales y la exportación, dijo el funcionario, citado por EFE.
Además de producir para satisfacer el consumo nacional, los planes del sector apuntan al objetivo de producir más alcoholes, electricidad y derivados para el consumo interno y el mercado foráneo, aseguró la empresa estatal.
En la campaña anterior se fabricaron, en números redondos, 480.000 toneladas de azúcar; 36 centrales molieron algo más de seis millones de toneladas de caña y la producción fue clasificada como la más baja de los últimos cien años de historia de esta industria en Cuba, antaño locomotora de la economía de la Isla.
Esa cifra supone una producción menor que la conseguida durante la Guerra de los Diez Años, iniciada en 1868. En aquel entonces, los ingenios del país producían entre 720.250 y 553.364 toneladas anuales, según el historiador Julio Le Riverend en su obra Historia económica de Cuba.
A inicios de este mes trascendió que ninguna empresa cumplió el plan de siembra de caña para garantizar la producción durante la actual zafra.
De acuerdo con un reporte del diario oficial Granma, el plan de siembra anual a nivel nacional correspondiente a este año se encontraba entonces al 41%, unas 59.658 hectáreas de caña sembradas, de las 149.334 previstas.
Entre las dificultades para sembrar todas las hectáreas planificadas están la falta de combustible o su llegada tardía; los problemas de explotación de la maquinaria; la baja disponibilidad técnica de los equipos y la escasez de fertilizantes y herbicidas, que impactaron los resultados de la siembra de la gramínea de la campaña de primavera y en la actual de frío, indicó Granma.
Los cubanos han llegado a afirmar que no hay azúcar "ni para la limonada que, según Canelo, es la base de todo", en referencia irónica a la frase acuñada por Díaz-Canel en 2020. La escasez de este producto, otrora renglón principal de exportación del país, ha puesto en peligro de extinción a los negocios privados.