La Casa Blanca indicó que la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, ayudó a negociar la tregua limitada, que comenzó temprano el martes y se espera que termine la noche del domingo. La pausa en las hostilidades permitió evacuar a residentes sitiados en la ciudad de Oleshky, que está en la primera línea de combates, en una inusual operación conjunta que concluyó el sábado.
Se calcula que había unos 2.000 civiles en Oleshky cuando entró en vigor la tregua temporal. Se les ofreció la opción de evacuar a territorio controlado por Ucrania o por Rusia, o permanecer en la ciudad con alimentos y suministros médicos reabastecidos. Por seguridad de quienes se quedaron, no se difundieron cifras exactas tras la evacuación.
El sábado en la frontera ucraniana, familiares esperaban ver, aunque fuera un instante, a sus seres queridos, mientras los habitantes de aldeas cercanas se alineaban a lo largo de la carretera agitando banderas y linternas para recibir al convoy humanitario.
Pero Moscú y Kiev han continuado los ataques aéreos en otros lugares, y el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy denunció el domingo que Rusia sigue atacando los sistemas energéticos de cara al invierno.
Zelenskyy dijo en redes sociales que cientos de miles de familias se quedaron anoche sin electricidad, mientras Moscú busca aprovechar la escasez de defensas antiaéreas de Ucrania.
“La intensidad de los ataques es extremadamente alta, y los rusos están tratando de aprovechar al máximo la escasez de interceptores de misiles balísticos”, escribió en una publicación en X.
El último día de la tregua da algo de alivio Los residentes de la ciudad ucraniana de Jersón se mantuvieron tranquilos el domingo, pese a saber que el silencio del alto el fuego localizado pronto terminaría.
“No tengan miedo, sigan resistiendo”, le dijo Oleksandr Knyha, director del Teatro Académico Regional de Música y Drama Mykola Kulish de Jersón, al público al abrir un concierto.
El teatro ofrece funciones todos los sábados y domingos. Las presentaciones de este fin de semana coincidieron con el alto el fuego, pero la compañía planea actuar el próximo fin de semana como de costumbre, incluso cuando funcionarios locales advierten que las fuerzas rusas han traído más armas y personal y algunos residentes esperan que los bombardeos se intensifiquen.
“Por supuesto, queremos que por fin llegue la paz”, manifestó Knyha. Pero “hemos estado trabajando en la primera línea durante cuatro años”, añadió, en referencia a la propia Jersón, y el teatro nunca ha cancelado una función.
“Pase lo que pase, el espectáculo no se cancela”, afirmó.
La compañía ahora actúa en un sótano y está acondicionando un refugio antibombas adicional. Unos 100 de los 120 empleados del teatro trabajan en Jersón, y ninguno se ha ido.
La confeccionista de vestuario Alla Vasylenko, de 58 años, comentó que el silencio de la breve tregua aún la asusta. “Nada cambiará. Todo volverá a ser como antes del alto el fuego, porque creerles a los rusos significa no creerte a ti misma”, expresó.
No tiene planes de irse. “Tengo 10 perros, así que no puedo irme”, explicó. “Nos instan a irnos, pero necesitas un lugar a dónde ir y los medios para llegar”.
Solo el viaje costaría entre 30.000 y 50.000 grivnas, una suma considerable para ella, dijo. “Hasta que liberemos la margen izquierda, no tenemos certeza de que esto vaya a terminar”, señaló, en referencia a la parte de la región ocupada por Rusia.
Para muchos en Jersón, una ciudad que vivió la ocupación rusa, esa convicción es la razón por la que se quedan.
Knyha es de Oleshky, en la margen izquierda ocupada, y antes viajaba desde allí para trabajar en Jersón. No ha perdido la esperanza de volver a casa. “Eso también es lo que me mantiene aquí”, dijo.
En el último día del alto el fuego, el teatro presentó un concierto construido en torno a un “mapa musical de Ucrania”, con canciones desde la península ucraniana de Crimea, que Rusia se anexionó en 2014, hasta los montes Cárpatos en el suroeste de Ucrania. “Este también es nuestro trabajo: unir a la gente y darles esperanza”, afirmó Knyha.
Continúan los ataques con drones rusos y ucranianos Los ataques con drones rusos continuaron sobre la región de Kiev por segundo día consecutivo, hiriendo a una mujer y dañando viviendas, infraestructura energética y un establecimiento comercial, informaron las autoridades.
En su informe diario del domingo, la fuerza aérea de Ucrania indicó que las fuerzas de Moscú atacaron Ucrania con 433 drones durante la noche, de los cuales 371 fueron destruidos o neutralizados.
En otro frente, más de 100 drones ucranianos fueron derribados sobre los cielos de la región rusa de Nizhni Nóvgorod, al este de Moscú, informó el domingo el gobernador Gleb Nikitin.
Nikitin indicó que un edificio industrial en la localidad de Kstovo sufrió “daños significativos”, pero no dio más detalles. Medios rusos informaron después que el ataque provocó un incendio en la refinería de petróleo de Kstovo, y compartieron imágenes de columnas negras de humo en el horizonte.
Zelenskyy dijo el domingo que Kiev también atacó una fábrica utilizada para producir componentes de misiles e instalaciones de defensa antiaérea dentro de la región rusa de Rostov, en el sur.
“Nos estamos defendiendo con justicia contra la agresión rusa y estamos haciendo todo lo posible para reducir la capacidad de Rusia de continuarla”, escribió Zelenskyy.
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La periodista de The Associated Press Katie Marie Davies colaboró desde en Manchester, Inglaterra.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP