Esta es la segunda ocasión en un mes y medio que desconocidos instalan una bomba en las afueras de un edificio en la capital chilena obligando a su evacuación y a la suspensión del tránsito en las cercanías. La primera, el 10 octubre, coincidió con la condena a 45 años de cárcel de un hombre que hizo explotar una parada del transporte público y que envió paquetes explosivos a varias exautoridades.



