Carlo Ancelotti, uno de los entrenadores más exitosos de su generación, dejó el Real Madrid para hacerse cargo de la selección de Brasil el año pasado, un inusual ejemplo de un técnico extranjero al mando de la Seleção. Aunque sus resultados han sido dispares —cinco victorias, tres derrotas y dos empates—, el país es optimista en que puede potenciar a un plantel que se percibe como menos repleto de estrellas que los icónicos equipos de Brasil del pasado, pese a figuras de alto perfil como Neymar y Vinicius Júnior.
Aunque Brasil ha ganado el Mundial cinco veces, más que cualquier otra selección, no levanta el trofeo desde 2002, una eternidad para una nación obsesionada con el fútbol que produjo a algunos de los jugadores más brillantes de la historia, como Ronaldo, Ronaldinho y Pelé.
Desde 2002, solo ha superado los cuartos de final una vez, como anfitrión del Mundial en 2014, e incluso ese torneo terminó en decepción tras una humillante derrota 7-1 en semifinales ante Alemania, que acabaría siendo campeón.
La confianza de Brasil tampoco se ha visto favorecida por el éxito del archirrival Argentina, vigente campeón del Mundial y ganador de dos Copas América consecutivas.
“Está permitido creer”, afirma Ancelotti en una campaña publicitaria con temática mundialista, al reconocer la duda que se ha instalado en la psique futbolística de la selección brasileña.
Neymar está de vuelta pese a las dudas sobre su estado físico Brasil inicia su campaña en el Mundial en el estadio MetLife, en Nueva Jersey, el 13 de junio ante Marruecos, semifinalista del Mundial de 2022. Haití y Escocia son los otros rivales del Grupo C.
Los brasileños dan por hecho que superarán la fase de grupos: cualquier otra cosa sería un desastre en un Mundial ampliado de 32 a 48 selecciones. Lo menos claro es hasta dónde puede llegar Brasil ante rivales más fuertes en las rondas de eliminación directa.
“Soy consciente y confío en que este equipo puede competir contra los mejores del mundo. ¿Podemos ganar el Mundial y llegar a la final? Sí, podemos llegar a la final. Pero no sé si eso es suficiente; lo mejor para nosotros es llegar y ganar la final”, declaró Ancelotti.
Una de las mayores incógnitas para Ancelotti es qué hacer con Neymar, de 34 años, quien fue la gran estrella de Brasil hasta que se marchó en 2023, seducido por el dinero que la liga saudí reparte a manos llanos. Allí casi no jugó debido a una serie de lesiones de rodilla, y el año pasado regresó a Santos, el club de sus amores en Brasil, donde sufrió todavía más lesiones.
Ancelotti incluyó a Neymar en su convocatoria para el Mundial pese a las preocupaciones sobre su condición física, y lo calificó como un “jugador importante” para el equipo.
Raphinha, el extremo del Barcelona, también considera a Neymar clave para el plantel, y recientemente lo describió como “el hombre de nuestro sexto título mundial”.
Si eso ocurre, será con un enfoque más estructurado que el estilo de juego libre y fluido que alguna vez hizo destacar a Brasil en el fútbol mundial.
Con reputación de maestro táctico, Ancelotti ha convertido a Brasil en un equipo que se siente cómodo replegándose y esperando momentos oportunos para atacar, en lugar de dominar la posesión del balón. A menudo opta por un 4-4-2 compacto que puede transformarse rápidamente en un 4-2-4 ofensivo.
Brasil cree en Ancelotti En general, los brasileños están satisfechos con Ancelotti, aunque su balance hasta ahora es irregular. Tras su llegada, Brasil ganó dos partidos de las eliminatorias mundialistas, empató uno y perdió uno, y terminó quinto en las eliminatorias de Sudamérica, por detrás de Argentina, Ecuador, Colombia y Uruguay.
En amistosos más recientes, Brasil venció a Croacia —que eliminó a Brasil del Mundial de 2022 en cuartos de final por penales—, pero perdió ante Francia, subcampeón de 2022.
Filipe Luís, el ex lateral izquierdo de la selección que recientemente inició una carrera como entrenador, calificó en abril a Ancelotti como “lo mejor que le pasó” a la selección.
“No es seguro que vayamos a ganar algo”, sostuvo. “Pero necesitábamos a alguien grande, con suficiente respaldo para tomar decisiones. Un hombre al que la gente respeta, que sabe que Brasil ha pasado muchos años con dudas por no ganar el Mundial”.
Ancelotti asumió el cargo después de un periodo turbulento para Brasil.
El equipo había tenido dificultades en la clasificación para el Mundial de 2026, con dos derrotas ante Argentina, y fue eliminado por Uruguay en cuartos de final de la Copa América de 2024. Tres entrenadores llegaron y se fueron: los interinos Ramon Menezes y Fernando Diniz y el técnico permanente Dorival Júnior fueron despedidos tras malos resultados y críticas de los aficionados.
Mientras tanto, Brasil fue tras Ancelotti, cuyo segundo ciclo en el Real Madrid incluyó el doblete de la Liga de Campeones-Liga de España en 2024.
Tan segura está la confederación brasileña de fútbol de haber tomado la decisión correcta que ya extendió el contrato de Ancelotti hasta el Mundial de 2030.
“Tenemos a una bestia cuidando de nuestra selección, un hombre al que todos respetan”, manifestó Filipe Luís. “Este Mundial es para que construyamos a partir de eso”.
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Cobertura de AP del Mundial: https://apnews.com/hub/mundial-de-futbol-fifa
FUENTE: AP